"Fredy Martín * CP. A cuatro meses después del huracán ""Stan, dona Florentina Roblero sintetiza la desgracia de los damnificados de Motozintla: ""En nuestro pueblo la gente que no tiene necesidad tiene ayuda, y la que resultó afectada no ha recibido nada"".
En efecto, los miles de afectados por las intensas lluvias que cayeron a principios de octubre y ocasionaron el desbordamiento de los ríos Minas, Xelajú y Allende, permanecen sin apoyo, y por su propia cuenta, han regresado a vivir en las ruinas en que se convirtieron sus hogares; otros están alojados con conocidos y familiares.
Claman a Fox
Sin recursos para construir, algunas de las tres mil familias que perdieron sus casas ya no reciben ayuda y claman en escritos al presidente Vicente Fox, que les ayude para ""poder sobrevivir"".
Ante la falta de vivienda, lo único que han recibido los afectados por las lluvias, es un lote de 15 láminas de zinc y 60 de cartón, pero mucho de ellos no tienen un lugar para edificar una choza por el momento.
Ramona Guadalupe Aguilar García, de 37 anos de edad, es de las damnificadas que sólo láminas ha recibido, pero no una vivienda. Lamenta que el material no pueda usarlo por falta de dinero, porque dice, no cuenta con recursos para levantar unas paredes de madera de una champa; además no tiene dónde edificar.
Incongruencia
""?Para qué queremos las láminas, si no tenemos ni un palo para ponerlas, muchos menos un terreno!"", puntualiza la mujer madre de tres ninos.
Bajo su propio riesgo, muchos de los damnificados han regresado a sus casas, la mayoría de ellas aún con rastros de destrucción. Con sus propios recursos han realizado los trabajos para sacar cientos de toneladas de barro.
Muchos de los damnificados se sobresaltan cuando llueve repentinamente. Creen que volverá a crecer el Xelajú, el principal río que hasta hace más de una década quedaba en la orilla de la localidad, pero hoy la parte en dos: una zona afectada por miles de toneladas de piedra, tierra, troncos y basura, y otra que permanece intacta. La tragedia para los más de tres mil familias damnificadas, es decir más de 18 mil personas, no ha terminado, según el síndico del ayuntamiento, Oscar Hernández Díaz.
Incertidumbre,
la peor tragedia
La tragedia para los motozintlecos es que a cuatro meses del siniestro, que según el síndico Oscar Hernández Díaz, dejó más de tres mil casas destruidas y 18 mil damnificados, no saben con certeza a dónde serán reubicados.
Por ahora las autoridades ""no han dicho a dónde nos van a reubicar, mucho menos dicen dónde están los terrenos"", se queja Aguilar García duena de una vivienda en el barrio San Caralampio, que para mientras espera su vivienda, ya recibió una dotación de láminas que aún no usa, porque ""no tenemos cómo sostenerlas"".
Sólo promesas
A igual que ella, las demás 93 familias de ese barrio, sólo promesas reciben del gobierno estatal cuando preguntan dónde construirán sus viviendas.
A cuatro meses de la desgracia, las familias afectadas por Stan sólo quieren saber por lo menos si ya hay terrenos en Motozintla donde se construirán los complejos habitacionales, pero saben que en la localidad ya no hay espacios disponibles ni seguros. ""?Que nos digan si nos van a dar casa aquí en Motozintla!, dice Aguilar García e insiste que los damnificados estarían conformes aunque les dijeran que tendrán un lugar seguro para vivir, aunque no sea en este lugar. ""Nosotros estaríamos de acuerdo aunque fuera en otros municipios"".
Zona de riesgo
Durante las lluvias de 1998 que provocó el huracán Mitch, la casa de Ramona no resultó con danos, pero desde ese tiempo al menos 200 familias que se ubican sobre el río Allende o Tixcum, supieron que estaban en una zona de riesgo, pero las autoridades hicieron nada por reubicarlos.
Por el contrario, permitieron que el canal del afluente se redujera y acotara conforme entraba a la localidad, todo porque las casas habían ganado terreno al cauce. Fue ""Stan"" que demostró el error que cometieron los alcaldes de Motozintla que ""encajonaron"" el afluente con paredes de hormigón.
Quejas de los damnificados
Desde el pasado de ""Stan"", las quejas de los damnificados se desgranan por todos los rincones de esta ciudad de calles aún polvorientas, con drenaje a flor de tierra y con agua potable cada 15 días para los habitantes de las 19 colonias.
Julio César Rivera Morales de 38 anos resume su desgracia: ""Mi casa se lo llevó el río en el barrio Reforma. Ahorita estoy viviendo en una casa rentada, pero no tengo nada y el gobierno ya no está dando ayuda"".
Teofora Gómez Escalante, de 43 anos y dos hijos, de Llano Grande expone: ""El gobierno sólo nos está enganando desde hace tiempo que nos va dar vivienda. De mi casa no quedó nada"". Rosalía Ramírez cuenta: ""Nosotros vivíamos cuatro en nuestra casa, pero el río se la llevó, perdimos todo. Las autoridades nos dicen que nos van ayudar, pero no dicen cuándo"".
Parece que ""Stan"" recién pasó con su estela de desgracia en Motozintla. Por los barrios Xelajú, Reforma, San Caralampio, Francisco Sarabia, Los Pinos, Los Milenios (I, II y III), aún se ven casas y calles tapiadas de arena y rocas. La mayoría están desgajadas y en algunos lugares los vecinos entristecen cuando narran que en ""aquel terreno estaba mi casa"", pero ""ya no hay nada, ni los cimientos"". El Ayuntamiento ha calculado que a finales de este ano, los 18 mil afectados tendrán casa segura, pero lo cierto es que ni siquiera tienen el terreno para empezar a levantar el complejo habitacional.
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