La tercera vía del PRD

"La situación política interna del PRD entró en una nueva fase que podría darle el tiempo necesario para llegar a un acuerdo sobre la forma de resolver sus problemas.

Al margen de lo que se piense respecto de Andrés Manuel López Obrador o sobre este escandaloso proceso de elección de un presidente del partido, la propuesta de anular unos comicios plagados de irregularidades y la idea de una presidencia interina abrirían al menos espacios de reflexión, diálogo y negociación.

Aún está por definirse si se admite un presidente interino, que sería objeto de forcejeos y no tendría una vida fácil amén de cargar con muchas de las consecuencias de la crisis reciente. El personaje debería buscar formas de facilitar la comunicación entre corrientes que parecen enconadamente opuestas porque representan visiones distintas de hacer política.

Los líderes de las facciones del PRD deben recordar que la política es el arte de la negociación, no de la imposición; que su responsabilidad histórica, como la del ""superlíder"" López Obrador, es demostrar que la izquierda es una alternativa de gobierno viable y no la pura movilización de masas como forma de presión.

A la vez, sea quien sea el eventual presidente -interino o no- del PRD deberá enfrentar lo que parece casi un partido paralelo ""creado"" por y para los seguidores de López Obrador, cuyos hechos tienen y tendrán consecuencias que pueden arrastrar al PRD por caminos que no todos sus militantes desean transitar.

Lo que suceda en los próximos días repercutirá en alguna medida en lo que pase en las elecciones del 2009, pero los posibles problemas sólo podrán ser atribuidos en realidad al choque entre ""tribus"" que llevó a la cancelación de comicios internos.

Se manejan por lo pronto los nombres de los ex gobernadores Lázaro Cárdenas Batel y Ricardo Monreal como posibles soluciones temporales. Ambos tienen capacidad política y sin duda algo que aportar al que hoy es su partido.

Cárdenas tiene a su favor su prestigio personal y el de un nombre que es leyenda para la izquierda mexicana. Pero tiene en contra la sorda confrontación con López Obrador y sus seguidores, debido al aparente resentimiento de éstos por sus tratos con el gobierno federal. Monreal tiene habilidades considerables, pero también cercanía con otro grupo ahora en pugna y el pecado de origen de haber llegado al PRD después de que abandonara su vínculo con el PRI porque no respondió a sus intereses.

Falta saber la reacción de los militantes, no de quienes forman la columna vertebral del partido al votar por él, sino de los ""brigadistas"" más leales a una figura que a una idea y que se presentan ante la sociedad como el rostro del PRD. (El Universal)

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