De acuerdo con los casos documentados en el informe “La Guerra Interiorizada de los crímenes internacionales a la vida pública de México 2006-2021” y por organismos internacionales, la tortura es una práctica sistemática y generalizada perpetrada por todas las instituciones de seguridad y justicia del Estado mexicano.
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) integró en su informe las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y realizó un mapeo para destacar las entidades federativas con mayor número de casos.
Veracruz es la entidad que más víctimas reporta con 189, seguida de Michoacán con 101, Chihuahua con 99 y Guerrero con 98. Mientras que Chiapas tiene el registro de 10 casos.
De las 32 entidades del país, y de acuerdo con la información contenida en las recomendaciones de la CNDH, se registraron actos de tortura en 29 estados. La Comisión explica que las quejas recién ingresadas podrían no verse reflejadas aún en la plataforma de la CNDH.
Uniformados
El estudio refleja que las Policías Estatales son responsables de cometer actos de tortura en contra de 177 personas, misma cantidad acumulada por las Secretarías de Seguridad Pública Estatales; entre ambas instituciones se contabilizan 312 víctimas, lo que indica una superposición parcial.
El Instituto Nacional de Migración (INM) también se encuentra relacionado con hechos de tortura en contra de 135 personas, siendo la mayoría de ellas migrantes con la excepción de dos víctimas mexicanas, informó la CMDPDH.
Las Policías Estatales Ministeriales acumulan 86 personas víctimas de tortura y las Policías Estatales Preventivas, 44. Mientras que las Municipales figuraron en actos de tortura en contra de 39 personas, y otras 31 víctimas lo fueron por parte de las autoridades dentro de centros penitenciarios.











