El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, lamentó los hechos violentos ocurridos en la cabecera de Oxchuc el pasado fin de semana y llamó a las autoridades y a los opositores de la alcaldesa María Gloria Sánchez Gómez a solucionar el conflicto por medio del diálogo.
En rueda de prensa, expresó su preocupación por la forma en que actuó el gobierno y por la respuesta de los pobladores inconformes que lesionaron a decenas de policías, quemaron casas y vehículos la noche del viernes.
“Es cierto que hay problemas postelectorales y que algunas gentes no aceptan a quien oficialmente quedó como presidente municipal (María Gloria Sánchez Gómez) pero hay muchos grupos antagónicos”, aseveró.
Lamentó que “en las comunidades indígenas, donde antes todo se resolvía a través del diálogo y consenso, ahora no sea así porque los partidos políticos han dividido y fraccionado a las comunidades, lo que ha hecho que los propios indígenas se contagien con la ambición del poder y del dinero”.
Sostuvo que “antes en las comunidades indígenas se escogía a alguien para el cargo por méritos para ocuparlo, como la Presidencia Municipal, pero lamentablemente ahora no es así, sino que se elige a quien tiene más dinero, quien regala más cosas y compra más conciencias, lo cual es muy triste”.
Reiteró que este tipo de democracia no funciona, tiene que buscarse otra en que no sea el dinero el que mande. “De todas formas estamos llamando a que no haya más violencia, pero a veces es imposible controlar al pueblo que está enojado y molesto”.
El llamado de la diócesis, dijo, “es que se sigan buscando caminos de diálogo pero al detener a los integrantes de la comisión que estaban dialogando ¿quién va a querer dialogar así con el gobierno? Así no se puede, es una forma excesiva para tratar de controlar situaciones y eso descontrola más”.
Sin mencionar el nombre de la alcaldesa, subrayó que “tienen que buscarse alternativas de solución porque si alguien por ejemplo ve que no puede gobernar y si de veras ama al pueblo debe decir ‘me hago a un lado’; ahí tiene que entrar la sensatez y el amor al pueblo no los intereses de ver quién gana”.











