La librería La Cosecha, que este mes de mayo cumplirá diez años de fundación tiene entre sus objetivos principales que en su local se puedan encontrar libros de escritores en lenguas originarias y del pensamiento crítico, así como temas sobre lucha social, feminismo, resistencias desde los pueblos indígenas y desde las disidencias sexo genéricas.
Así lo informó Francesca Di Saint Pierre, integrante del equipo de La Cosecha, “librería independiente que nació en mayo 2016 con la intención de distribuir textos de editoriales independientes de México, Latinoamérica y del mundo”.
En entrevista agregó que “la intención de la librería es también sea un espacio de encuentro, en el que se puedan organizar presentaciones, conversatorios, debates y donde las personas puedan traer sus historias, sus libros y su trabajo para presentarlo al público en general”.
¿Por qué La Cosecha es diferente?
Se diferencia del resto de librerías porque tiene una selección de libros muy específica. Cada título que se encuentra aquí ha sido elegido por una librera, por lo que nuestro acervo cuenta con una selección de títulos de interés independiente, que normalmente tienen una distribución menor, no por grandes cadenas ni circuitos; se puede encontrar una amplia sección de literaturas en lenguas originarias de Chiapas y de otras partes del país. Eso ha sido también un gran reto.
Acerca del letrero que se encuentra en la entrada de la librería que dice “aquí la lectura es libre”, explicó que “significa que a nosotras no nos gusta el retractilado, ese plastiquito que envuelve a los libros, nos gusta la idea de que las personas los puedan hojear e inclusive en el espacio -por eso hay aquí un silloncito cómodo y en el café de al lado- las personas pueden tomar un libro y leerlo. Consideramos que por el costo de los libros la lectura no es una actividad accesible, menos en este contexto en el que estamos. El poder adquisitivo que se requiere para comprar libros es alto.
Lectura libre
Abundó: “No somos una biblioteca, no tenemos las posibilidades de prestar libros, entre paréntesis, nos encantaría y tener también un espacio de biblioteca y préstamo que no tenemos, pero por lo menos permitimos a las personas poder hojear el libro y tomarle fotografías si quieren o ir al café de al lado y leer el capítulo que les interesa”.











