Los obispos de México en su CXX Asamblea Plenaria, se pronunciaron por la necesidad del don de la paz y lamentaron “la lenta erosión de las instituciones en nuestra patria”, sumado ello a los contextos de la guerra, pueblos y culturas amenazadas.
Consideraron que el pueblo tiene necesidad de fe y se requieren de oportunidades para caminar hacia la reconciliación y construir la fraternidad.
El obispo de la Diócesis de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, también recordó las palabras del papa León XIV, quien ha hecho llamados para que se “multipliquen los oasis de paz, denuncien, eliminen las causas de la desesperación y luchen contra quienes lucran con la desgracia ajena”.
Estableció que “estas palabras interpelan a gobernantes y ciudadanos, a grupos armados y a todos los que tienen en sus manos decisiones que afectan la vida de las personas, porque la paz no se construye con armas ni con discursos vacíos: se construye como nos dice el Papa. Multiplicando oasis, denunciando causas y luchando contra quienes medran con el sufrimiento ajeno”.
Nuevas realidades
Por ello, explicó que los obispos mexicanos han renovado su compromiso para promover el diálogo ante las nuevas realidades que se viven en el país y contribuir a la construcción de la paz.
“No podemos acostumbrarnos al dolor ni volvernos indiferentes ante estas realidades. Detrás de cada crisis, hay personas heridas en búsqueda de sentido de vida”, indicó.
Asimismo, dijo que les preocupa la situación de inseguridad que se vive en diversas regiones del país y “callar ante ello es traicionar el evangelio”.
“Un país que normaliza la muerte pierde vida, la violencia no solo destruye: corrompe la esperanza”.












