Lupita y Jesús son dos niños que tienen que estudiar en línea desde un local con venta de abarrotes en el mercado 5 de Mayo.
Sus padres, María Elena y Paco, contaron que ha sido complicado el comienzo de sus clases virtuales al no tener internet en su hogar y por ello están compartiendo gastos para la conexión con otros locatarios y repasar sus tareas.
Lupita estudia la secundaria en la conocida “Prevo”, mientras que Jesús cursa el quinto grado de primaria en la “Juan Benavides”, dos instituciones educativas que quedan cerca del centro laboral de sus padres.
La locataria expresó que ha sido difícil acompañar a sus hijos en sus estudios en esta nueva modalidad que se implementó a partir de la crisis sanitaria, misma que continúa en el mundo entero y que en México lleva más de 60 mil muertos, en tanto que en Chiapas se han contagiado 6 mil 200 personas.
Lo anterior porque ellos no tuvieron oportunidad de concluir sus estudios, situación que no les permite asesorar a sus hijos de una manera acertada, sin embargo, hacen su mayor esfuerzo para que continúen con su formación educativa.
La madre de familia pidió a las autoridades brindar mayor apoyo y mejorar el sistema de educación en línea, porque también ha tenido dificultades para sintonizar en la televisión las clases virtuales, además de que no se aumenten las cuotas e inscripciones, pues miles de familia viven al día y con la crisis económica que ha desembocado la pandemia sería difícil cubrir esos gastos, aunados al de los útiles escolares de entrar a las aulas de forma presencial.
“Yo tengo que salir a trabajar, aquí en el changarrito, y no me gusta dejarlos solos, por eso nos pusimos de acuerdo con otros padres de familia para pagar el costo del internet, ya que las ventas están bajas y sale sólo para comer”, externó la madre de familia.
Finalmente, ambos padres sostuvieron que aunque con pocas herramientas tecnológicas, velarán porque sus hijos salgan adelante mientras la enseñanza de manera presencial se normaliza.












