La nutrióloga Gabriela Barrios Bejarano explicó que con una alimentación saludable, los niños tendrán buena salud mental, capacidad para aprender o concentrarse, huesos y músculos fuertes, buen nivel de energía, cicatrización más rápida de heridas, además combatirán más fácil alguna enfermedad o dolencia.
Enfatizó que una buena nutrición en los niños es necesaria para que su cuerpo funcione correctamente, permanezca saludable y aprenda más rápido a leer o escribir, así como gozar de salud durante su desarrollo.
Dijo que los nutrientes deben incluir carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales, en cantidades correctas, para proporcionar energía a los infantes en su crecimiento y proceso de aprendizaje.
Las calorías son la cantidad de energía en los alimentos y bebidas que se consumen, mismas que requieren los niños para crecer y desarrollarse, aunque al ingerir más de lo necesario, éstas se almacenarán como grasa corporal y pueden provocar sobrepeso u obesidad.
La especialista indicó que algunas veces los niños rechazan ciertos alimentos, por lo que se deben preparar de otra forma para que les agraden, además de asegurarse de tener diferentes opciones e incluso variedad de forma para que así les parezcan más apetecibles, o persistir ante la negativa del menor.
Es importante que los padres de familia eviten incluir en los alimentos, refrescos, jugos industrializados o comida chatarra, ya que un refrigerio inadecuado puede generar malestar en los niños, somnolencia, malos hábitos alimenticios y contribuir al sobrepeso.
Reiteró que una alimentación correcta, tomar agua simple potable y realizar actividad física son aspectos importantes para prevenir y controlar el sobrepeso, la obesidad y sus complicaciones.
Es importante mencionar, que a nivel nacional, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut), hasta 2018, el 76 por ciento de la población tiene sobrepeso u obesidad, de ellos, el 40 por ciento específicamente vivía con obesidad.
En el caso de los niños y adolescentes, de no ser atendidos a tiempo, un 50 por ciento de ellos seguirá siendo obeso, por lo que al no controlar su peso, conforme pase el tiempo, irá presentando daños microbasculares a edad temprana, así como enfermedades crónicas.
La nutrióloga mencionó que algunos ejemplos de refrigerios saludables son: ensalada de verdura con queso panela y fruta fresca de temporada; ensalada de atún en agua con verduras (sin mayonesa), galletas integrales y fruta fresca de temporada; rollitos de jamón de pechuga de pavo, rellenos de verdura cocida, galletas integrales y fruta fresca de temporada; yogurt natural con amaranto y ensalada de zanahoria, jícama y pepino con sal y limón.












