Catalogada como “la reina de la frutas”, el mangostán se ha convertido en una alternativa real y de perspectivas de negocios para muchos productores de la región del Soconusco, principalmente, de quienes se encuentran en la parte alta del municipio de Tapachula.
Antonio Vallejo, integrante del Sistema Producto Mangostán, sostuvo que tras el paso del Huracán Stan, que devasto la región Costa de Chiapas en octubre del 2005, productores locales impulsaron el proyecto del cultivo de esta fruta exótica y en la actualidad ya se cuenta con un número importante de hectáreas, además de contar con los primeros nichos de mercados fuera del territorio nacional.
“La producción que ya tenemos se esta mandado a Florida y Houston en los Estados Unidos, estamos hablando con las primeras cuatro toneladas en una primera, el proyecto es de un total de 35 hectáreas, de las cuales 25 entrarían ya en una producción plena en los próximos dos años y las ultimas cinco se estarían concretando en un periodo de siete años”, indicó.
Entre los apoyos que han recibido los productores de mangostán en el estado, proviene de los esquemas financieros que otorgan tanto la Financiera Rural, Sagarpa, así como del programa de Desarrollo Productivo del Sur Sureste, este último es un componente que busca incentivar a las unidades económicas agropecuarias de esa parte del país para la implementación de proyectos agroalimentarios.
El miembro del Sistema Producto Mangostán expuso que por cada hectárea se invierte alrededor de 164 mil pesos, donde el árbol tarda siete años en poder producir las primeras frutas, y cada árbol puede generar alrededor de 500 frutas.
Antonio Vallejo vislumbró un crecimiento importante en la producción del mangostán para lo cual el sistema producto está dando la asesoría para el cultivo y la comercialización de esta fruta.
Señaló que al interior de los Estados Unidos se busca la población oriental, toda vez que este sector es la que tiene la principal demanda de mangostán, en la Unión Americana, y en el cual los productores de Chiapas han enfocado su esfuerzo para aumentar el número de hectáreas destinadas al cultivo de esta fruta.












