Cientos de africanos marcharon en Tapachula para presionar al Gobierno federal y les puedan otorgar un pase de salida que les permita viajar hacia Estados Unidos y Canadá, aunque a la vez mantienen un plantón en la explanada externa de la Estación Migratoria Siglo XXI.
Aclararon que no son apátridas y pidieron que no los traten como criminales u objeto de actividades políticas, ello en clara alusión a las presiones del gobierno norteamericano hacia México, para que desde la frontera sur mexicana se detengan los flujos migratorios que se dirigen a esa nación.
Insistieron que no buscan quedarse en México ni pedir refugio, sino que sólo les permitan el paso, incluso piden la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador para encontrar una salida a la problemática que enfrentan, por la cual permanecen desde hace varios meses varados en esta zona fronteriza del país.
“Sólo tú tienes la llave para la solución de nuestro problema”, señala una de las pancartas en donde incluso piden “perdón” por ingresar irregularmente a territorio mexicano después de cruzar ocho naciones, al salir de sus países de origen principalmente a causa de la violencia, las masacres y las persecuciones.
Frente a la presidencia municipal que fue resguardada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública local, los migrantes procedentes de Angola, Burkina Faso, Camerún, Eritrea, Etiopía, Ghana, Guinea Conakry, Liberia, Mali, Mauritania, República Centroafricana, República Democrática de Congo, República de Congo, Senegal, Sierra Leona y Togo, realizaron cánticos y bailes.
Asimismo, escenificaron un viaje en el que son detenidos por autoridades migratorias que les impiden continuar su camino.
Caminaron desde la Estación Migratoria Siglo XXI hacia la plaza central y después de realizar un plantón de una hora, volvieron a regresar, apoyados por representantes de organismos no gubernamentales como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova y la Asociación Jesuita de Atención a Migrantes.
Finalmente, se pronunciaron contra el racismo y la xenofobia que han enfrentado durante los meses que llevan en espera que las autoridades migratorias les den una solución.












