Más políticas contra la pobreza

"Preocupan las voces que llaman a reducir o eliminar los programas sociales del gobierno federal cuando se informa que la pobreza ha crecido en vez de disminuir. Es más y no menos política social lo que se requiere para atender a la población vulnerable.

México, como todo el orbe, atraviesa una de las peores crisis de su historia. La caída de las remesas, la baja de los ingresos del Estado y la recesión explican por qué hoy la economía familiar está peor que en el sexenio pasado. Alrededor de 6 millones de personas se sumaron a la pobreza durante los dos últimos anos y aumentó el número de gente en situación extrema. Como ha alertado el Coneval, ""la pobreza por ingresos sigue siendo elevada"": casi uno de cada dos mexicanos obtiene menos de mil 905 pesos al mes en áreas urbanas y en zonas rurales menos de mil 282.

Es muy probable, sin embargo, que las condiciones serían peores de no ser por programas como Diconsa, Oportunidades o el Seguro Popular. De ahí que culpar a estas políticas del crecimiento de la pobreza suene más a demagogia que a diagnóstico racional. La miseria ha aumentado por la crisis y por lastres históricos, no porque los programas hayan sido inútiles.

Con todo, cierto es que el Estado debería revisar el diseno de los instrumentos dedicados a la cohesión social, potenciando aquellos programas que han demostrado éxito y modificando otros onerosos que no benefician realmente a sus destinatarios.

En un libro reciente, Santiago Levy apunta: nuestro gobierno suele tener buenas intenciones pero malos resultados. Esta crisis podría ser el momento para reformar la estructura de apoyos a la población más vulnerable. Ello ayudaría a dejar atrás el asistencialismo, para transitar hacia la integración de los mexicanos en una economía que asegure el desarrollo sustentable por la vía del mercado interno y de una adecuada relación de intercambios con el resto del mundo.



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