La priostería de la mayordomía zoque “Virgen del Rosario” con más de 300 años de antigüedad, recorrió las calles céntricas de Tuxtla Gutiérrez en vísperas de la celebración de San Marcos Apóstol, santo patrono de la ciudad. Música, flores, frutas fue parte de la ofrenda otorgada.
La relación entre la Iglesia Católica y la cultura zoque se retomó con mayor fuerza en los últimos 10 años para darle realce a las distintas festividades, aseguró Rafael Pérez Ramírez, secretario y miembro de la mayordomía.
“Nos habían dejado de convocar, nos habían dejado de invitar pero qué bueno que nos han vuelto a invitar, nosotros somos zoques, somos patrimonio cultural de esta ciudad”, aseguró.
Desde entonces afirmó que se ha retomado el recorrido hacia la catedral, con el propósito de preservar la tradición y contribuir con un apoyo al patronato de la feria.
En medio de un pequeño arco de flores, la imagen de San Marcos patrón evangelista fue cargada por hombres que iban vestidos con camisa blanca, pantalón negro, huaraches y un morral, acompañada de música de tambor y flauta de carrizo.
Por su parte las mujeres iban vestidas con blusa de manta blanca y bordados de diferentes colores, falda gris o negra, sobre su cabeza cargaron jicalpestres coloridos que llevaban la ofrenda: flor de mayo y frutas.
Cultura viviente
Pérez Ramirez aseguró que la presencia de la cultura zoque abarca los distintos barrios, colonias y ejidos de Tuxtla Gutiérrez. La mayordomía comprende un sistema de 12 cargos, la celebración de las Vírgenes de Copoya es la más emblemática.
“San Marcos tiene su lugar especial por ser el santo patrono de la ciudad”, expresó el secretario de la mayordomía.












