Diversos cuerpos de agua en municipios de la zona Altos, sufren descargas urbanas y cafetaleras, desigualdad en la distribución, conflictos comunitarios y sobreexplotación de manantiales, por lo que en un trabajo conjunto, investigadores y lugareños ejecutan un proyecto de Inteligencia Artificial (IA), mediante el cual las comunidades realizarán trámites, gestiones, denuncias y acciones de mejora y garantía del agua en la zona, además de alertas de inundaciones.
El trabajo comunitario se desarrolla en San Cristóbal de Las Casas, Huitiupán, Ocosingo y Yajalón, donde también se generan modelos predictivos para distribución del agua, alertas tempranas ante inundaciones o monitoreo de contaminación; pero siempre bajo principios de participación social, transparencia y respeto a la autonomía cultural de las comunidades.
Se trata de un proyecto denominado Biocultura y Gestión del Agua: Modelos Éticos e Hidroéticos mediados por Inteligencia Artificial para Comunidades en Contextos de Vulnerabilidad, encabezado por la investigadora Diana Ruiz Rincón, egresada de la Universidad de Guadalajara (UDG), con diversos doctorados en México y España.
¿Cómo funciona?
Tendrán capacitación y acompañamiento, pero además entrenarán modelos de chats bots, es decir, un “especialista robot” a su disposición que acumule la experiencia de la comunidad, los patrones de conducta hídrica, las necesidades y las rutas institucionales para resolver sus problemas.
Esta generación de resoluciones plantea comprender que la crisis del agua no es solamente un problema técnico, sino también ético, cultural, social y político, en el cual la participación colectiva puede incidir para su mejora, explicó la también doctora en Filosofía por la Universidad de Salamanca.












