El presidente de la Red de Monitores Comunitarios “Pavón-Pavo de Cacho”, Nelson Pérez, detalló que desde el 2009 a la actualidad las capacitaciones, la educación a las comunidades y las actividades de conservación han beneficiado a la biodiversidad del Área Natural Protegida (ANP) del volcán Tacaná, el cual celebró su 19 aniversario de declararse “Reserva de la Biósfera”.
Esto, en el marco de las actividades de la primera semana medioambiental, realizada por la organización no gubernamental (ONG) dedicada al cuidado, protección y revaloración de la vida silvestre, Owl Chiapas Wildlife.
Los monitores “Pavón-Pavo de Cacho” tienen como objetivo la conservación de esta ave que se encuentra en peligro de extinción dentro de la reserva.
“Hemos logrado bajar la cacería, pues se formó un acuerdo con las comunidades; estamos viendo que el pavón ya se deja ver más. Ni uno de los turistas que vienen se han ido sin verlo, pues antes estaba muy espantadito porque se lo comían, ahora ya se acerca hasta las casas”, dijo el presidente de la Red de Monitores Comunitarios.
Explicó que los procesos fueron largos, aclarando que gracias a las instituciones educativas y de gobierno, ya cuentan con el 70 % de los equipos necesarios para llevar a cabo el monitoreo y los trabajos a lo largo de la reserva.
Reconoció y agradeció a la Universidad de San Carlos de Guatemala y al Instituto de Ecología (Inecol) de Xalapa, Veracruz, ya que fueron los primeros en vincularse para apoyar y trabajar en las comunidades que habitan esta ANP; además de los trabajos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Por igual subrayó que desde el 2009 han visto grandes resultados del monitoreo del pavón, un ave que, dijo, se alimenta de hojas y frutos; “eso como comunidad no lo sabíamos, y gracias a que observamos su hábitat nos dimos cuenta de su importancia como dispersora de semillas”, dijo Nelson Pérez.
Señaló que el estado reproductivo que tiene el ave dentro del área es muy bueno, hecho que han constatado gracias a las cámaras trampa que dejan en todo el volcán.
“Los comunitarios hemos visto nidos a mil 700 metros sobre el nivel del mar y visualizado a polluelos de meses, acompañados con sus papás, sobre todo a los 2 mil 600 (m) sobre el nivel del mar, lo que quiere decir que se está reproduciendo”, sostuvo.
Finalmente invitó a los interesados a realizar los recorridos para visualizar a esta ave u otras endémicas que habitan en la reserva, como el quetzal, la tangara y colibríes.












