Pasajero de Viva Aerobús niega acusación

Pasajero de Viva Aerobús niega acusación

José Nuncamendi Portilla, optometrista de profesión, abordó un avión de la empresa Viva Aerobús con destino a Cancún, Quintana Roo. Pero su vuelo no despegó debido a que la aerolínea no reconoció el equipaje extra que el pasajero pagó con la compra de su boleto.

El usuario de la aerolínea recibió el pase de abordar VB2253. Se dirigía a cumplir con compromisos laborales y pagó por el equivalente a 10 kilogramos para llevar en la parte de arriba, un equipo “delicado” que debía transportar.

Cuando se subió al avión que saldría del Aeropuerto Internacional Ángel Albino Corzo, le pidieron que bajara el equipaje extra y se negó. En una entrevista, José Nucamendi lamentó que el piloto del avión, de nombre Alejandro, incurriera en la exigencia.

Una empleada les advirtió a varios pasajeros que tenían que poner sus cosas en la parte de abajo, en la zona de equipaje, “y yo ahí les dije que portaba un material médico que era frágil”. Pero José relató que a pesar de las explicaciones, la aerolínea insistió en bajarlo y el piloto advirtió que no despegaría hasta conseguirlo.

Sin embargo la situación se complicó cuando tres elementos de la Guardia Nacional subieron e intentaron sacarlo. “Me jalaron fuerte, ahí están los videos, y aparte uno de ellos tenía aliento alcohólico; por cierto, a este ya no lo volví a ver, como que lo escondieron”, narró.

Luego de los jaloneos, un jurídico de la Guardia Nacional, de apellido Ávila, se acercó al pasajero para aclarar la situación. Se disculpó ante lo ocurrido y le prometió testificar a su favor. Mientras el gerente del aeropuerto, Antonio Noguera Zurita, se comprometió a reponer el vuelo de ida y vuelta.

Aunque lo anterior no le da ninguna certeza a José de que su imagen se mantenga limpia luego de que la aerolínea advirtió con acusarlo de secuestro; asimismo, de recuperar la inversión del que sería un viaje de negocios.

“El pago de reservación que hice en un hotel de Cancún, son más de cuatro mil pesos. Y mis clientes, lo más seguro, es que ya no requerirán de mis servicios”, dijo el afectado.

En el mismo vuelo tres pasajeros más se quejaron porque les habían vendido el boleto duplicado, y cuando intentaron subir al avión, ya estaban ocupados sus lugares. Ante las irregularidades, José Nucamendi acudió a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y en unos días lo hará ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) para interponer una queja.