Cientos de personas iniciaron este domingo una peregrinación hacia el ejido Grecia, municipio de Chicomuselo, para exigir que no se reinicien actividades en la mina de varita ubicada en ese lugar, informó el sacerdote Eleazar Juárez Flores.
Explicó que los pobladores convocados por el Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz García y por la parroquia partieron a las 12 horas de la cabecera municipal en peregrinación motorizada hacia Grecia, donde pernoctaron la noche de este domingo.
Dijo que los manifestantes, miembros de movimientos en defensa de la tierra y el territorio, saldrán de Grecia hoy lunes 2 de octubre, al ejido Flores Magón y a las 7 horas se realizará una concentración de unas tres mil personas o más.
Sostuvo que empresas mineras incrementaron las presiones y las divisiones comunitarias para explotar la mina de varita ubicada en el ejido Grecia, municipio de Chicomuselo, en la sierra del estado, cuyos trabajos fueron suspendidos después del asesinato del dirigente Mariano Abarca Robledo, ocurrido en 2009.
Juárez Flores expresó que “con frecuencia, trabajadores de diferentes empresas que van cambiando de nombre recorren la zona para reactivar el proyecto de explotación, que hemos estado frenado porque las dependencias federales como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) y de Gobierno nos dijeron que no hay permisos para explotarla”, aunque no está clausurada.
“La exigencia y la consigna es que no se reactive la explotación de la mina”, subrayó el párroco del lugar, quien agregó que en el ejido Flores Magón, el presidente del comisariado con algunos ejidatarios quiere que se firme un documento para que se autorice el paso de camiones y personal de las empresas mineras hacia Grecia.
Los que se oponen, continuó, “han sido agredidos y amenazados con sacarlos o no reconocerlos en la asamblea, e inclusive con matarlos”.
Dijo que “la peregrinación será grande para que les quede claro que no somos unos cuantos los que nos oponemos a la explotación de minas sino que hay muchos inconformes”.












