Habitantes de la colonia Infonavit Grijalva Primera Sección, hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales para llevar a cabo el retiro de un árbol que está a punto de colapsar y representa un riesgo para los habitantes.
Los vecinos, específicamente en el Sexto Retorno, viven con temor constante debido a su estado de deterioro, lo que representa un grave riesgo incluso para los transeúntes.
A dos años de que el ejemplar perdió vida, sus ramas continúan desgajándose con los fuertes vientos. Los colonos advierten que una caída total podría provocar una tragedia.
“El árbol ya se nos está desgajando. Si se llega a caer nos va a reventar todo, está encima de las casas. Estamos pidiendo el apoyo para que lo quiten”, declaró Marta, vecina del lugar.
Adela Hernández, otra residente, señaló que el peligro se ha incrementado en las últimas semanas debido a los intensos vientos. “Se están cayendo ramas gruesas. Al esposo de una compañera ya le cayó una y tienen niños chiquitos. Tenemos miedo de que se venga abajo sobre las casas o los cables”, explicó.
La ubicación del árbol agrava la situación. Se encuentra a escasos centímetros de los cables de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y sobre una zona de alto tránsito peatonal y vehicular. De colapsar, podría provocar un cortocircuito, dejar sin luz a decenas de familias e incluso dañar las viviendas aledañas.
Los vecinos aseguran haber solicitado ayuda en múltiples ocasiones sin obtener una respuesta efectiva. Han acudido al ayuntamiento, a Protección Civil (PC), a la Secretaría de Medio Ambiente y a la propia CFE, pero solo reciben promesas incumplidas.
“Hemos ido a muchas partes, a Áreas Verdes, a Protección Civil. Nos dicen que van a venir, pero no han venido. Llevamos 15 días de que nos resolvieron que vendrían y nada”, denunció.
Incluso, cuando los empleados de la Comisión de Áreas Verdes acudían a regar otros árboles, los colonos les advertían sobre el peligro, pero les respondían que debían tratar el asunto con otras instancias.
Los colonos coinciden en que el tiempo se agota. El árbol tiene entre dos y tres años de haberse secado, y con la próxima temporada de lluvias y vientos fuertes, el riesgo se multiplica.
Finalmente, hicieron un llamado directo a las autoridades municipales para que envíen personal especializado —dada la cercanía con los cables eléctricos— y retiren el árbol antes de que sea demasiado tarde.












