Piden cese a violencia en comunidades indígenas

Piden cese a violencia en comunidades indígenas

La Red en Defensa del Maíz externó su preocupación debido a las agresiones perpetradas contra comunidades y pueblos bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), por lo que repudiaron los hechos violentos y pidieron seguridad para las comunidades indígenas.

Los pueblos, colectivos y organizaciones que conforman la Red detallaron que los ataques han ocurrido en plena contingencia del Covid-19, lo que visibiliza la fragilidad que les impone a pueblos y comunidades en todo el país el ocuparse de resguardarse y realizar los cuidados de su vida y salud.

Violencia

Además, condenaron los hechos sucedidos el 13 de agosto por grupos paramilitares que atacaron territorio tsotsil de Aldama.

“Sus agresiones han provocado que niños, niñas, mujeres, ancianos y hombres tengan que abandonar sus comunidades para salvaguardar sus vidas en las montañas, poniéndose en una condición de riesgo sanitario, y vulnerabilidad extrema al soportar la inclemencia del tiempo y el desabasto alimentario por la imposibilidad de sembrar su milpa”, mencionaron.

La Red condenó los hechos sucedidos en el municipio autónomo Moisés Gandhi, Ocosingo, en el poblado Cuxuljá, en donde ocurrió robo, saqueo e incendio de bases de apoyo zapatista por miembros de la Cooperativa de Transportistas afiliados a la Organización Regional de Cafeticultores Autónomos de Ocosingo (Orcao).

La formación y la promoción de grupos paramilitares entrenados por el Ejército desde los años 90, sigue intentando socavar la simpatía hacia el zapatismo y su propuesta de gobierno. Caracoles y Juntas de Buen Gobierno son autoridades legítimas para comunidades zapatistas, pero también para comunidades no zapatistas que los reconocen como autoridad”, externaron.

Exigieron el cese inmediato de la violencia y los ataques contra las comunidades de bases de apoyo del EZLN y contra las comunidades originarias.

Así como el desarme y castigo a los grupos paramilitares aliados al crimen organizado que operan en Chiapas, y en específico en las orillas del territorio zapatista.

Además, se garantice el retorno a sus hogares de las comunidades desplazadas por la violencia, en condiciones sustentables de seguridad y paz.