Decenas de organizaciones sociales, civiles y colectivos de Chiapas solicitaron a los tres niveles de gobierno que “bajo ninguna circunstancia se apliquen medidas de fuerza desde los cuerpos policiacos y militares para efectos de contención de la población que pueda incurrir en acciones ilegales y violaciones a los derechos humanos de las personas”, con el argumento de evitar contagios de Covid-19.
En un documento divulgado por el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), pidieron también “atender las determinaciones sociales de la pandemia que sitúan a la población migrante, niñas y niños trabajadores y en situación de calle, pobladoras/es de periferias urbanas, personas en situación de detención, trabajadoras/es precarizadas como sectores con mayor vulnerabilidad al contagio, al diagnóstico oportuno y al acceso al tratamiento”.
Demandaron “respetar plenamente el ejercicio de su derecho a la autonomía y a sus propios modelos de atención a la salud en sus territorios” en el caso de pueblos originarios, que tienen “estrategias históricas de salud comunitaria”, en el marco de los Acuerdos de San Andrés, el artículo segundo de la Constitución y los instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Desmantelamiento
Manifestaron que la emergencia sanitaria “pone en evidencia el desmantelamiento de los sistemas públicos de salud resultado del modelo capitalista y la subordinación de la salud de las personas a un modelo que atiende al mercado y a la opción desarrollista como único indicador válido”.
Por ello, agregaron, “un cambio de paradigma tendría que ser poner por sobre todo el derecho a la vida y a los derechos humanos de todas las personas”.
Luego de afirmar que “sabemos que es un gran reto para el gobierno mexicano, y para la sociedad en su conjunto afrontar esta situación ante un sistema de salud saturado y en algunos lugares colapsado”, urgieron a los niveles de gobierno a que “escuchen y atiendan las demandas y consideraciones partiendo de un diagnóstico claro de las necesidades de los diferentes territorios en México”.
Expresaron que “para evitar que esto pase, es necesario un cambio sistémico, por lo que consideramos fundamental escuchar las voces y lucha de los pueblos indígenas y campesinos que cuidan y defienden a la Madre Tierra y a su territorio”.
Por último, aseguraron que “existe una fuerte relación entre la salud de la naturaleza y la salud humana; los virus proliferan en situaciones de devastación ecológica vinculada con la expansión agroindustrial y sus sistemas de confinamiento y almacenamiento productivo, proceso que violentan derechos humanos y los derechos de la tierra”.












