Piden frenar la deforestación en Chiapas

La selva Lacandona ha perdido más del 72 por ciento de su extensión original. CP
La selva Lacandona ha perdido más del 72 por ciento de su extensión original. CP

Ante la pérdida acelerada de bosques y selvas en Chiapas, uno de los estados con mayor riqueza biológica del país, la organización internacional Salva la Selva lanzó una petición dirigida a autoridades gubernamentales y ambientales federales para exigir una estrategia integral.

La petición también contempla a la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Advirtió que las selvas chiapanecas están desapareciendo a un ritmo preocupante y que las acciones institucionales resultan insuficientes frente al avance de la tala ilegal y el cambio de uso de suelo.

Cifras

De acuerdo con datos, el estado mantiene cobertura forestal en el 48.9 por ciento de su territorio, pero ha perdido alrededor del 43 por ciento de sus bosques en los últimos 50 años.

El caso más crítico, según la organización, es el de la selva Lacandona.

De las 1.8 millones de hectáreas que llegó a abarcar, ha perdido más del 72 por ciento de su extensión original, lo que representa una de las transformaciones ambientales más severas del país.

Peticiones

Entre las peticiones destacan, atender las causas de fondo de la deforestación y adoptar medidas concretas para clausurar aserraderos clandestinos, combatir el tráfico ilegal de flora y fauna silvestre, frenar la expansión de monocultivos como la palma de aceite, regular el crecimiento de la ganadería extensiva y revisar proyectos mineros e hidroeléctricos.

La organización sostuvo que gran parte del problema está relacionado con el mercado de la madera.

Según sus estimaciones, cerca del 70 por ciento del producto forestal que se comercializa en México tiene origen ilícito, situación que favorece la devastación de bosques de pino y encino y acelera la fragmentación de ecosistemas.

Consecuencias

La pérdida forestal también tiene consecuencias directas para las comunidades.

La erosión del suelo, la disminución de manantiales y la reducción de hábitats para especies como el quetzal, el jaguar y los monos saraguatos forman parte de los efectos visibles del deterioro ambiental.

Asimismo, subrayaron que la respuesta institucional debe incluir la participación de los pueblos originarios, quienes históricamente han desempeñado un papel fundamental en la defensa del territorio y la conservación de los recursos naturales.