Piden paz y mesa de diálogo ante amenazas

Piden paz y mesa de diálogo ante amenazas

La organización campesina Asociación de Bienes Comunales San Bartolomé de los Llanos (Asball) dio a conocer que son víctimas de agresión, y a un año del establecimiento de la mesa de diálogo, no tienen respuestas concretas, por lo que hicieron una denuncia pública.

Aseguran que a casi dos años de los ataques armados, de los cuales fueron víctimas, y a un año del establecimiento de respuestas concretas, sostienen una serie de puntos: en primer lugar, piden que se reactive la mesa de diálogo y negociación, que no se politice y que los mediadores sean neutrales en su intervención.

Segundo, aseguran que continúan recibiendo amenazas de extermino y sin que ninguna autoridad intervenga, lo mismo que deja expuesta su seguridad, puesto que la Organización Campesina Emiliano Zapata Casa del Pueblo (OCEZ CP), en sintonía con sus aliados, están alistando una nueva serie de ataques armados.

“Tenemos pleno conocimiento de que tienen un grupo paramilitar recibiendo adiestramiento militar para futuras agresiones en contra de la Asball”, informaron.

Señalamiento

Es por ello que, aseguran, OCEZ CP “nunca se ha comprometido oficialmente a mantener la paz y la seguridad de las familias de esta organización”.

En el tercer punto exponen que continúan recibiendo provocaciones de diversas formas, pues han incendiado las inmediaciones de los integrantes de esta organización con la finalidad de quemar sus cosechas, mismos que han sido controlados oportunamente evitando desastres y pérdida del trabajo de la gente campesina.

De igual modo, que el pasado 27 de diciembre de este año fueron introducidas aproximadamente 40 cabezas de ganado vacuno, dejando destrozos en los maizales. Lo anterior, dijeron, ha ocurrido a pesar de que los hechos se han dado a conocer en tiempo y forma urgente.

Asball asegura que siempre ha buscado la solución por la vía pacífica anteponiendo el diálogo y no la confrontación, por lo que exigen el respeto de los linderos de las 18 mil 290 hectáreas, que son la separación definitiva de los bienes comunales Venustiano Carranza, así como seguridad y certeza jurídica.