Proveedores locales se dijeron engañados por Aarón Sánchez, representante del consorcio Omega quien citó a pequeños empresarios para liquidarles deudas relativas a la construcción de la presa Chicoasen II.
De acuerdo a los proveedores, el representante pretendía saldar tan solo la mitad de los adeudos que ascienden a ocho millones de pesos.
Ante ello, los afectados se vieron en la necesidad de impedir que Aarón Sánchez se fuera del lugar, lo que provocó una fuerte movilización policiaca orquestada por el representante de la constructora Omega, que avisó a las autoridades que lo mantenían privado de su libertad.
Al lugar arribaron personal del Ejército Mexicano, Policía Judicial del Estado y Municipal, quienes al percatarse que no se trataba precisamente de un secuestro sino de un conflicto entre particulares optaron por llamar al delegado centro, de Gobierno del Estado.
Saúl Martínez, dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de Mexico (Catem), dijo que la empresa ha dado largas a la liquidación de las deudas contraídas con los habitantes de Chicoasén bajo el argumento de que no cuentan con el dinero para realizar los pagos correspondientes.
El dinero del reclamo es derivado de tres meses de trabajo con la empresa y muchos de los afectados están temerosos de no poder saldar sus compromisos adquiridos con otras casas financieras.
Por su parte Aarón Sánchez, quién todo el tiempo estuvo en su camioneta con los vidrios polarizados arriba y el motor encendido, en compañía de un notario reconoció el adeudo de 8 millones de pesos que se tiene con los proveedores de Chicoasén y justificó su falta de pago.












