Los esposos Margarita Gómez López y David Hernández Gómez, sentenciados a ocho años de cárcel por el delito de homicidio, demandaron su liberación porque aseguran que son inocentes.
En un documento manifestaron que debido a su encarcelamiento desde hace dos años, sus 5 hijas y 2 hijos, la mayoría menores de edad, “quedaron en la calle, viviendo y durmiendo debajo de los carros y camiones”.
Dijeron que el pasado 28 de abril, los magistrados de la Sala Regional Colegiada Mixta, Zona 03, del Tribunal Superior de Justicia del Estado ratificaron en apelación la sentencia a 8 años de cárcel.
“Nos sentenciaron por un delito que no debemos y que no tenemos por qué pagar”, manifestaron Gómez López y Hernández Gómez, recluidos en el penal de San Cristóbal de Las Casas.
David relató que el 23 de abril de 2014, “como a las 20 horas, estaba en mi casa con mis hijos y mi esposa, cuando llegaron los policías avisando que yo fuera a ver un difunto que lo habían levantado, que fuera a reconocer si no era mi familiar; fui con los policías y al llegar al lugar vi que era mi hermano Juan Pérez Gómez que estaba muerto”.
Aseguró que “al siguiente día, 24 de abril, me culparon las autoridades de la muerte de mi hermano, a puro golpe, y de allí me llevaron a la segunda planta de la oficina del agente del Ministerio Público de Teopisca, donde me siguieron golpeando”.
Abundó: “Lo que querían los policías era que me culpara a puro golpe. Como no quería aceptar, me dijo el policía: ‘Vamos a ir por tu esposa; y vamos a pasar los cuatro con ella. O sea que la iban a violar entre los cuatro policías”.
Sostuvo que “después de los golpes y para que no le hicieran daño a mi esposa Margarita Gómez López, acepté un delito que nunca cometí, así fue que nos llevaron a la cárcel a los dos”.












