Preocupa inseguridad en plantel escolar

Padres de familia piden a la dirección de la institución que tome medidas para evitar este tipo de incidentes. Ramón García / CP
Padres de familia piden a la dirección de la institución que tome medidas para evitar este tipo de incidentes. Ramón García / CP

Un día después de que docentes del prestigiado Colegio Miguel Hidalgo de Tapachula detectaran, luego de denuncias de alumnos, que un estudiante del primer grado de secundaria había llevado a la escuela un arma de fuego presuntamente con dos balas, según una de las versiones, el alumno había sufrido bullying de parte de otro de sus compañeros. Tras conocerse el hecho, directivos llamaron al progenitor y decidieron tomar acciones sobre este hecho.

En un comunicado oficial de la institución, fechado el 26 de mayo y firmado únicamente con la leyenda Dirección General, el hecho del alumno y la pistola se maneja como un supuesto, pero aclara que los estudiantes y la comunidad escolar no estuvieron en riesgo e indica que se actúa según protocolo interno.

Se desconoce si la situación fue reportada a las autoridades; sin embargo, este miércoles por la mañana, en una reunión de padres de familia, directivos y el tutor del alumno, llegaron a la conclusión de que este sería expulsado del plantel. Aparentemente, todo quedó en buenos términos, sin que se señalara si hubiese intervención de la autoridad en la materia. Los padres de familia se mostraron temerosos después de esa reunión y, a través de diversos grupos de WhatsApp que mantienen en los salones, exhortaron a ir por sus hijos a la hora de salida.

Piden atención 

Los padres de familia han pedido a la dirección de la prestigiada institución que se tomen medidas precautorias para evitar este tipo de incidentes que pongan en riesgo la integridad de sus hijos, además de que ante el hecho de acoso la dirección asuma posturas adecuadas para evitar que los alumnos busquen tomar venganza. Algunos pidieron revisión de mochilas, aunque esto ha sido reiterativo en distintas instituciones, pero no han procedido ante la intervención de las comisiones de derechos humanos y las mismas autoridades, pero sobre todo la oposición de algunos padres de familia.