Preocupa la ausencia de insectos polinizadores

Informaron que en el último año se reportó la pérdida de 8 de cada 10 colmenas de abejas. Ramón García / CP
Informaron que en el último año se reportó la pérdida de 8 de cada 10 colmenas de abejas. Ramón García / CP

Un trabajo de investigación de Ecosur el año pasado, documentó una reducción de 60 % en diversidad de insectos polinizadores en parcelas con uso intensivo de glifosato, afectando a los cultivos alimentarios que dependen de la polinización, en la zona dejaron de verse las luciérnagas, las abejas empezaron a escasear y le siguieron otros insectos claves para sostener ecosistemas.

La afectación es grave para la agricultura, la biodiversidad y el equilibrio ambiental de la región, los especialistas afirman que el uso intensivo de glifosato, un herbicida diseñado para uso agrícola para combatir “malas hierbas” que compiten con los cultivos principales, también ha dañado a los insectos de manera alarmante si se comparan con zonas de cultivo tradicional.

Señalan que la preocupación es porque el 70 por ciento de los cultivos alimentarios dependen de la polinización, sin abejas, cae la producción de café, mango, aguacate y hortalizas, base de la economía agrícola del Soconusco, ya que estos son controladores naturales de plagas y su ausencia obliga a usar más agroquímicos.

Aunque en el Soconusco no hay un inventario oficial de insectos extintos propios de la región, los investigadores y productores reportan pérdidas y declives graves de insectos clave, sobre todo polinizadores, tanto por el cambio climático, deforestación y uso excesivo de pesticidas.

Los investigadores de Ecosur han documentado que los grupos más afectados son: abejas, luciérnagas, mariposas, mosquitos polinizadores del cacao y moscas de las flores o sírfidos.

En el caso de las abejas, en el último año se reportó la pérdida de 8 de cada 10 colmenas, cuya problemática es alarmante, ya que cada colmena puede tener un mínimo de 20 mil o 30 mil abejas, por lo que han sido millones de polinizadores los que se han perdido.

En la zona urbana de Tapachula, solo se han observado 20 de las más de 200 especies de luciérnagas que se tenían hasta hace una década, cuya situación es preocupante.

Mientras que las mariposas que cada año llegaban al ejido El Águila ubicado en la zona alta de Cacahoatán, desde hace 5 años dejaron de arribar a causa de diversos factores.