La reciente reforma laboral en México representa un reto significativo para el sector empresarial, especialmente en entidades como Chiapas, donde la informalidad y la limitada industrialización ya son factores críticos. Así lo señaló Luis Fernando Vázquez Urbina, contador público certificado, quien analizó los efectos económicos y estructurales de estos cambios.
Impacto financiero
Desde su perspectiva, aunque las modificaciones benefician al trabajador, como el incremento salarial, mejoras en pensiones y la reducción de la jornada laboral, el impacto financiero para las empresas es considerable.
Destacó que el salario no se reduce únicamente al monto que reciben trabajadoras y trabajadores.
“Si un empleado percibe 10 mil pesos mensuales, el empresario debe contemplar entre un 20 y 40 por ciento adicional en cargas sociales, como IMSS, Infonavit, impuestos y prestaciones”, señaló.
Este aumento, dijo, puede generar una descapitalización importante si no existe una adecuada planeación financiera.
En este contexto, advirtió que estas condiciones podrían incentivar el crecimiento de la informalidad.
Esto resulta especialmente preocupante en el estado de Chiapas, donde la economía informal ya representa un desafío estructural.
Estrategias
Respecto a posibles soluciones, el contador destacó que sí existen estrategias legales y herramientas financieras que permiten reducir la carga fiscal sin incumplir la normativa.
Sin embargo, subrayó la importancia de que los empresarios se informen y busquen asesoría especializada para implementar estos mecanismos de manera adecuada.
Sobre el tema del outsourcing, advirtió que, aunque podría considerarse una alternativa, actualmente está más regulado y conlleva mayores riesgos.











