Ocaña Toledo Landyn Joshua, es estudiante con discapacidad visual del Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez (ITTG), que ha demostrado que las barreras pueden superarse cuando existe voluntad, esfuerzo y condiciones adecuadas para el aprendizaje.
Gracias al uso de herramientas tecnológicas adaptadas a través del Programa de Inclusión y Equidad Educativa, ha logrado desarrollar exitosamente su trayectoria académica, participando en las actividades de su formación profesional.
La inclusión ha inspirado el desarrollo de proyectos tecnológicos con impacto social. Durante la Exposición de Proyectos Finales del Departamento de Ingeniería Electrónica, estudiantes presentaron soluciones orientadas a mejorar la calidad de vida y la autonomía de personas con discapacidad visual.
Proyectos sobresalientes
Entre los proyectos sobresalientes se encuentra un cinturón detector de obstáculos que alerta a la persona usuaria sobre objetos cercanos, facilitando una movilidad más segura e independiente.
La directora del Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, Marisa Flores Aguilar, destacó que estas iniciativas reflejan el compromiso con la construcción de entornos educativos más inclusivos, donde la innovación se pone al servicio de las personas y contribuye a reducir las barreras que limitan la participación plena de todos los sectores.
Es una responsabilidad social
“Creemos firmemente que la educación transforma vidas y que todas las personas deben contar con las mismas oportunidades para desarrollar su talento. La inclusión no es solamente un compromiso institucional, sino una responsabilidad social”.
Como parte de este programa fortalecen estrategias de acompañamiento académico, accesibilidad y atención integral para estudiantes que requieren apoyos específicos, fomentando una cultura institucional basada en el respeto, la igualdad de oportunidades y la no discriminación.












