Realizan ceremonias para proteger el agua

En la ceremonia de La Hormiga, en la zona norte, confluyeron sacerdotes tanto cristianos como católicos. Jofiel Domínguez / CP
En la ceremonia de La Hormiga, en la zona norte, confluyeron sacerdotes tanto cristianos como católicos. Jofiel Domínguez / CP

“Nos podemos quedar sin luz o sin la pavimentación de una calle, pero quitarnos el agua, es quitarnos la vida”, indica Joaquín García Pérez, presidente del Consejo de Barrios y Colonias de la Zona Norte de San Cristóbal, quien junto a vecinos realizaron una ceremonia maya en el manantial de La Hormiga, el único que no sufre de estiaje en la ciudad.

El 3 de mayo no sólo es el día de la Santa Cruz: en la tradición mesoamericana está ligado al inicio del año maya (haab) y al paso cenital del sol, asociado al día 1 lluvia, así lo señalan los diferentes barrios tanto de la zona norte, sur y ahora centro.

“Hasta ahora nos volvimos conscientes del agua”, indica García Pérez quien se muestra preocupado por el aumento de calles en la ciudad sin un orden por parte del municipio. En el evento no sólo ha habido elementos mayas, sino también la unión tanto de la religión católica como de la cristiana.

En otros barrios empezó desde las 8 de la mañana con una limpieza de los humedales de La Kisst por parte de los habitantes de la colonia 5 de Marzo. El esfuerzo es recompensado con tamales y atole que es repartido en platos y vasos que los propios vecinos traen de sus hogares.

Durante su ritual maya, quien sopla el caracol es Mateo, a quien todos los invitados del presidio reconocen por tener buenos pulmones. “Para los más jóvenes esto les parece interesante, pero para nosotros significa no perder nuestras costumbres”, señalan los presentes.

En otros sitios, como la colonia Explanada del Carmen han nombrado como espacio sagrado a uno de los pocos sumideros naturales que aún conserva San Cristóbal. Son los propios vecinos quienes lo procuran y piden que el municipio llegue a un acuerdo con los dueños para realizar una especie de expropiación.

Joaquín García explica que en los pueblos originarios se acostumbra a poner cruces en los nacimientos de agua. Y hoy se ha puesto una, por primera vez, en el centro de la ciudad, por parte de los vecinos de la colonia Merced.