Por tercer año consecutivo, se realizó el altar de muertos más grande de Tuxtla, la actividad se llevó a cabo en el parque Bicentenario.
De acuerdo a Omar Cruz Delgado, organizador del evento, para montar la mega ofrenda participaron 70 personas que trabajaron más de 20 horas para adornar los cerca de mil metros cuadrados.
Además se requirió una tonelada de flor de cempasúchil y cien retratos de personas emblemáticas de Chiapas y más del mil veladoras. Asimismo se colocaron frutas, papel picado, alebrijes y calaveras de papel; una inversión que rondó los 75 mil pesos.












