Realizan recomendaciones para enfrentar sequías

Realizan recomendaciones para enfrentar sequías

El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) realizó una serie de soluciones productivas sustentables para las y los campesinos con el objetivo de que les ayuden a enfrentar las presentes sequías.

Walter López Baez, director de Coordinación y Vinculación del Inifap en Chiapas, comentó que las sequías se hacen cada vez más frecuentes e intensas. Por lo tanto, los productores de maíz tienen que evaluar soluciones sustentables con resultados promisorios.

“En muchas regiones maiceras de temporal de Chiapas, las lluvias se presentan de manera irregular durante el ciclo de cultivo. Los periodos de sequía se han incrementado en frecuencia y en intensidad, aumentando el riesgo de pérdida de las cosechas, especialmente en los suelos arenosos y en los que no cuentan con protección para conservar humedad”, detalló el investigador.

Por lo consiguiente, mencionó que por parte del Inifap han evaluado una estrategia que consiste en dos acciones principales: la primera es ayudar al suelo a que capte la mayor cantidad posible del agua de lluvia realizando prácticas como el subsoleo, con el que mejoran la tasa de infiltración, y posteriormente no volver a mover o alterar el suelo.

La segunda es evitar que el agua capturada se pierda rápidamente por evaporación manteniendo tapado el suelo la mayor cantidad de tiempo que se pueda. Para ello se utilizan los rastrojos del maíz, complementado con la siembra de cultivos de cobertura como canavalia y árboles de leguminosas, los cuales se quedan como fábrica de abono y protegiendo al suelo después de la cosecha del maíz. Los árboles se podan cuando se siembra nuevamente el maíz para que no le afecten su crecimiento.

El experto comentó que después de dos a tres años de implementar estas soluciones, se han evaluado los siguientes beneficios que incrementan hasta tres veces más especies de macroorganismos y 20 veces más el número de individuos. Para la humedad, incrementa 10 veces la tasa de infiltración del suelo, y en años secos, se observa humedad hasta los 50 cm de profundidad. El contenido de humedad es tres veces más que en los suelos donde se queman los residuos. Los productores pueden sembrar un segundo cultivo para aprovechar esta humedad.

También beneficia al rendimiento del maíz que obtiene 2.3 veces más rendimiento de grano y se estabilizan las cosechas a través de los años. Aún en los años secos se obtienen buenos rendimientos. Para la fertilización, al tercer año un bulto de urea aplicado aporta 798 kg de grano de maíz y en el suelo donde se quema el mismo bulto de urea sólo aporta 356.5 kg de grano.

Por último, gradualmente a través de los años van desapareciendo las malezas debido a la cobertura sobre el suelo.

Todos estos beneficios se logran gracias a que cada año se dejan en promedio sobre el suelo 16.3 toneladas de materia seca proveniente de los rastrojos del maíz y las plantas leguminosas, haciendo al cultivo de maíz más resiliente a los efectos adversos del cambio climático.