Refuerzan vigilancia ante riesgo de tala ilegal

El objetivo principal fue prevenir ilícitos forestales y reforzar la presencia institucional en la zona. Cortesía
El objetivo principal fue prevenir ilícitos forestales y reforzar la presencia institucional en la zona. Cortesía

Ante el riesgo constante de tala clandestina e incendios provocados, autoridades de los tres niveles de gobierno intensificaron acciones de vigilancia en la Reserva Estatal Meyapac, ubicada en el municipio de Ocozocoautla.

Autoridades ambientales y de seguridad realizaron un recorrido preventivo para inhibir delitos forestales; pérdidas por tala ilegal en México alcanzan cifras millonarias.

El operativo consistió en un recorrido disuasivo en el que participaron dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Fiscalía Ambiental, la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), así como Protección Civil y autoridades municipales.

El objetivo principal fue prevenir ilícitos forestales y reforzar la presencia institucional en la zona.

Pérdidas millonarias

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la tala ilegal genera pérdidas económicas de hasta 97 mil millones de pesos (mdp) al año, además de afectar la recaudación fiscal y debilitar los ecosistemas forestales.

Más allá de las cifras, especialistas coincidieron en que cada árbol perdido representa un impacto directo en la disponibilidad de agua, la calidad del aire y la conservación de la biodiversidad.

En regiones como Meyapac, estos efectos se traducen también en riesgos para las comunidades cercanas que dependen de estos recursos.

Participación social es clave

Durante el recorrido, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa, como desmontes ilegales o quemas no autorizadas, al considerar que la participación social es clave para contener este tipo de delitos.

La Reserva Estatal Meyapac es reconocida por su riqueza natural y su valor ambiental para la región, por lo que su protección se mantiene como una prioridad en la agenda local.

Sin embargo, destacaron que el desafío no recae únicamente en las instituciones, sino también en la conciencia y corresponsabilidad de la población.