La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) rescató a un ejemplar de tigrillo en el municipio de Ocosingo, luego de que ciudadanos reportaran la presencia del felino trepado en un árbol en una zona habitada. El felino será evaluado y rehabilitado, con posibilidad de regresar a su hábitat natural.
El operativo se activó tras una llamada a los números de emergencia y se llevó a cabo en coordinación con Protección Civil (PC) y la Policía Municipal (PM), logrando asegurar al ejemplar sin causarle daño.
Especie en riesgo
El tigrillo (Leopardus wiedii) está catalogado en peligro de extinción conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010, que regula la protección de flora y fauna silvestre en México.
Su comercio, posesión o traslado sin autorización constituye un delito federal, ya que se trata de uno de los felinos más amenazados en Chiapas.
La pérdida de su hábitat, principalmente por la deforestación en regiones como la Selva Lacandona y Los Altos, ha obligado a estos animales a acercarse a zonas rurales y urbanas, ya sea en busca de alimento o por la separación de crías.
El ejemplar fue trasladado a una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) en el municipio de Simojovel, donde iniciará un proceso de atención integral dividido en tres etapas: cuarentena para descartar enfermedades, valoración veterinaria y, finalmente, evaluación de sus capacidades para sobrevivir en libertad.
Allí, especialistas determinarán si el tigrillo puede ser reintroducido a su entorno natural.
De acuerdo con la delegación estatal de la Profepa, durante abril de 2026 se rescataron o aseguraron alrededor de 36 ejemplares de vida silvestre en Chiapas.
La legislación mexicana contempla sanciones severas para quienes posean o comercialicen especies protegidas: penales (uno a nueve años de prisión) o administrativas (multas de hasta cinco millones 600 mil pesos).












