Los restauradores María Rosa García Sauri, perteneciente al Instituto Nacional de antropología e Historia (INAH), y Francisco Jiménez, encontraron que la imagen de la Virgen de La Merced, patrona del barrio del mismo nombre en San Cristóbal de Las Casas, ha sufrido muchas modificaciones desde que fue traída hace casi 482 años.
“Es una imagen tallada en madera y la técnica se llama estofado. Cada elemento es diferente, se pega como en embol, la mano, la cara, el cuerpo se va haciendo como un embol y luego para disminuir esas uniones en algunos lugares se pone tela.
“Posteriormente, una capita blanca de base de preparación que se lija y después se coloca una arcilla que se pueda pulir y quede muy lisita, para que luego reciba una lámina de oro y se ponga una decoración de color”, dijo García Sauri.
En entrevista agregó que “esta es una técnica que se hace desde hace muchos años, y en algunos momentos se ha perdido. En Guatemala todavía la hacen, pero aquí ya no”.
Continuó: “Aquí tenemos muchas esculturas con esa técnica. Por el paso del tiempo la imagen de la Virgen de La Merced fue perdiendo el dorado, extractos pictóricos, elementos propios de la madera.
“Tal vez tenía algo en la mano que ha sido sustituido por un cetro más contemporáneo. Tal vez era de madera”.
Reiteró que “la imagen ha tenido muchas modificaciones, entre ellas la más visible el niño que cargaba. El que lleva ahora es del siglo XIX, no el original.
“En algún momento se le retiró. No sabemos en qué época, y tal vez a su cabeza le fue retirada una parte para agregarle la peluca que lleva con su cabellera”.
Señaló que “no tenemos nociones de en qué época fueron esas modificaciones, pero todas tienen que ser registradas, analizadas; tiene que preguntarse a la feligresía si sabe de esos cambios y hasta ahora todos la han conocido así, y su rostro que es moreno es un repinte”.












