El presidente electo Felipe Calderón Hinojosa recibió este lunes parte de las conclusiones del Proyecto México 2030 (PM 2030), que es la plataforma del nuevo gobierno y el cual incluye importantes cambios en áreas estratégicas para responder a los retos presentes y futuros y, con afán de liderazgo, lanzar al país hacia un reposicionamiento global.
En concordancia con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de la Organización de las Naciones Unidas, el PM 2030 tiene la meta de reducir a 10% el índice de pobreza para el ano 2015.
Carlos Medina Plascencia, coordinador de los foros, mesas de diálogo y talleres del Proyecto, en los que participaron unas 2 mil personas, advierte la urgencia de actuar ahora para evitar que 17 millones de jóvenes de 12 a 21 anos caigan en la drogadicción.
En declaraciones a El Universal, Medina Plascencia subraya la necesidad de replantear el sistema educativo nacional como eje de otras profundas transformaciones, lo cual pasa por un cambio de mentalidad entre políticos y gobernantes. Esto es muy fácil de decir, pero no de lograr. Implica destinar más recursos económicos, pero desde la perspectiva no de un mayor gasto sino de una inversión ineludible y sobre todo prometedora.
Modificar el sistema educativo será una hazana en la etapa básica, porque afecta intereses extralaborales: transformar al educador, hoy más distraído por actividades sindicales y políticas que académicas. Pero esto no pasará sin toda la comprensión y el apoyo decidido de los maestros, que también requieren total respaldo.
El gobierno tiene que orientar la marcha del país, pero todos hemos de aportar esfuerzos. La infraestructura energética y urbana requiere fuertes inversiones. Los 130 millones de habitantes que México tendrá en el 2030 requieren vivienda, alimentación, hospitales, escuelas, empleos, y si no empezamos a resolver esa demanda desde ahora, después será imposible.
Aquí es donde se inscribe la reforma educativa y el cambio de mentalidades entre la clase dirigente del país. Sin esto y mientras otras naciones siguen avanzando, México continuará a la deriva. Las reformas esperan la convergencia de voluntades diversas para aterrizar y facilitar el tránsito hacia mejores condiciones de vida para todos, y así evitar la salida de compatriotas a Estados Unidos.
El PM 2030 es un apreciable intento de convocatoria para propiciar la participación ciudadana. Debe ser acogido con interés y consideración mayores. Experiencias anteriores generalmente han mostrado ser juegos de escenografía de rápido consumo, quizás con excepción de la reforma política planteada hace 30 anos y que ha rendido algunos frutos.
Veremos qué tanto del Proyecto es realmente aprovechable y aprovechado, para no anadir a las insatisfacciones sociales, frustraciones personales. Con una operación política adecuada, podrán hacerse los amarres necesarios para obtener una aquiescencia tal que haga valederos los buenos propósitos. El avance democrático carece de sentido si no desemboca en prosperidad económica y social, en avance cultural, en desarrollo pleno para todos. (El Universal)











