La zona Metropolitana de Tuxtla Gutiérrez quedó fuera de las ciudades clasificadas con niveles de competitividad en el Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el informe evidenció los retos estructurales que enfrenta la capital chiapaneca para impulsar su desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de su población.
El estudio, considerado uno de los principales instrumentos para medir el desempeño de las ciudades mexicanas, evaluó a 72 zonas metropolitanas integradas por 372 municipios del país.
Indicadores
La medición se realizó a través de 35 indicadores agrupados en seis rubros: innovación y economía, infraestructura, mercado laboral, sociedad y medio ambiente, derecho y sistema político, así como desempeño gubernamental.
De acuerdo con los resultados, la ciudad no alcanzó los niveles requeridos para ubicarse dentro de las categorías de competitividad alta, media alta, media baja o baja establecidas por el organismo.
Inversión y crecimiento
El informe señaló que uno de los principales desafíos de la ciudad es la dificultad para consolidarse como un polo atractivo para el capital privado.
Esta situación impacta directamente en la generación de oportunidades económicas y en la posibilidad de fortalecer sectores productivos capaces de impulsar el crecimiento regional.
A ello se suma la presión demográfica que enfrenta la capital derivada de la migración interna proveniente de diversos municipios de Chiapas, particularmente de comunidades indígenas que buscan mejores oportunidades de empleo, educación y servicios.
Este fenómeno ha incrementado la demanda de vivienda, transporte, infraestructura urbana y servicios públicos.
Informalidad de empresas
Otro de los factores que afectan la competitividad de la capital es el crecimiento de la economía informal, una realidad visible en distintas zonas comerciales de la ciudad.
La expansión de este sector representa un desafío para la recaudación fiscal, la generación de empleos formales y el fortalecimiento de la actividad económica organizada.
Asimismo, el cierre de micro y pequeñas empresas registradas en los últimos años ha reducido las oportunidades laborales y ha limitado la capacidad de emprendimiento local, afectando a uno de los sectores que tradicionalmente generan una importante cantidad de empleos en la capital.
En materia ambiental, el aumento constante en la generación de residuos sólidos urbanos también aparece como un reto para la ciudad.












