Se festeja en todos lados y en la mayoría de los trabajos, pues la partida de la rosca de Reyes trasciende las creencias y/o los pensamientos religiosos. En los últimos años se ha convertido en un momento de grata convivencia entre las personas, y por ello los negocios se preparan y hasta mejoran sus ventas durante estos días.
Marlith Graciela Ocaña Álvarez, dueña de la panadería artesanal “Las Álvarez”, relató que con anticipación compraron todos los insumos que requieren, desde el ate, higo y hasta la mantequilla lavada, para que las personas disfruten de un mejor producto.
A diferencia de otros espacios, en este lugar —ubicado en el centro de Tuxtla Gutiérrez— se producen las roscas a través de un horno de barro y leña. A partir de este 5 de enero comenzarán las ventas.
El amasado de los materiales (que lleva unas dos horas y media) es importante, después de eso los ingredientes son llevados a los moldes. El horno hace el trabajo de cocción. El siguiente paso es esperar a que el producto se enfríe para pasar a la decoración.
Aun y con todos los ajustes que se han presentado en los precios se esperan buenas ventas con las roscas de Reyes; la panadería “Las Álvarez” tendrá en las siguientes modalidades: pequeñas de 250 pesos (envinadas, secas, húmedas), mientras que las grandes costarán 350 pesos; las que van rellenas de queso suben a 300 y 400 pesos, de forma respectiva de acuerdo con su tamaño.
Muchas de las familias buscan este tipo de pan en estas fechas, describió Ocaña Álvarez, debido a la infusión que hacen con las roscas envinadas con la receta casera. Para quienes se decidan a comprar en este negocio, una de las sucursales está en la 3.ª Sur, entre 5.ª y 6.ª Poniente.
Su significado
La tradición señala que la forma circular que tiene este producto obedece al amor eterno de Dios, mientras que otra acepción tiene fundamento en que no tiene principio y fin; de hecho, las mismas frutas —que son variadas dependiendo de la presentación— fungen como un símbolo de ofrenda de los Reyes Magos; por otra parte, el muñeco escondido se asocia con el Niño Jesús. Así que quien lo encuentre, señala la historia, deberá pagar los tamales el Día de la Candelaria.












