Se priorizan cuencas medias y altas

José Domingo Barrera Aguilar, jefe del Departamento de Restauración de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) del estado de Chiapas, indicó en entrevista que el Programa de Restauración de la Cuenca del río Grijalva, es un trabajo en conjunto con el vecino estado de Tabasco, cuyos resultados han sido hasta la fecha favorables al sumar 10 mil hectáreas de cobertura en la entidad chiapaneca.

Si bien el programa de restauración de cuencas empezó a ejecutarse desde 2001, el programa específico de la cuenca del río Grijalva es un trabajo conjunto entre las dos entidades, Chiapas y Tabasco; y se puso en marcha desde hace tres años, esto por compartir la vertiente del río.

El objetivo es lograr mayor captación de agua para prevenir desastres naturales como inundaciones, al mismo tiempo que se combate la erosión. Cabe recordar que Tabasco es uno de los estados con mayores incidentes de este tipo.

El fin último de la restauración

En la entidad chiapaneca los trabajos de restauración comprenden obras y prácticas de conservación de suelo. Por la disminución de pérdida de suelo el objetivo es retener la mayor parte de humedad en el suelo y lograr una reforestación adecuada, con más rendimiento.

El fin último de la restauración es tener suelos con la humedad adecuada para llevar a cabo labores de reforestación. En suelos reforestados hay mayor retención de humedad y menos erosión, por lo que hay mayor aseguramiento de tierra, menos deslaves e inundaciones.

El programa de restauración de la cuenca del Grijalva, no es exclusivo de determinada parte del estado. Los apoyos económicos a dueños de terrenos forestales deben sumar las 10 mil hectáreas a lo largo de Chiapas, sin embargo se priorizan las cuencas medias y altas del Grijalva; lo mismo pasa en el caso de las demás cuencas que también se apoyan, que no se encuentran dentro del programa específico del Grijalva.

Acerca de por qué se apoya estas zonas concretamente, el jefe del Departamento de Restauración de la Conafor explicó que, aunque las inundaciones y otras afectaciones derivadas de la deforestación se suscitan en las partes bajas de las cuencas, en realidad esto sucede porque el agua no es retenida desde las partes media y alta.

En este sentido las regiones que más han sido beneficiadas son la Región Norte, Frailesca, Sierra, Valle Zoque y en menor medida la Zona Altos. Esta región representa apenas el 18 por ciento de restauración a pesar de que es una de las más óptimas, pero no está siendo más trabajada debido a situaciones legales de las tierras; debido a que la acreditación de la tierra es un requisito insoslayable por parte de la Conafor para obtener el apoyo.