Elementos de la Policía Federal y de Gendarmería en Tapachula iniciaron un paro de labores en apoyo a sus compañeros a nivel central, estableciendo que al ser transferidos a la Guardia Nacional perderán una serie de prestaciones laborales, antigüedad, salarios y niveles jerárquicos en la corporación.
Pidieron que el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, atienda la problemática de fondo y no acusar en general a todo el personal que ha cumplido con su responsabilidad de brindar garantías a los mexicanos.
Explicaron que no se niegan a las evaluaciones que se les realizan cada dos años en cuanto a control de confianza, sino que no ha existido claridad en cuanto a la información y el riesgo que corren de perder sus prestaciones laborales.
Entre estos señalan el bono de riesgo que “nos apoyaba cuando estábamos trabajando fuera de nuestro estado, seguro de gastos médicos que permitió salvar la vida a compañeros heridos en actividades de combate a la delincuencia”.
El suboficial Gutiérrez descartó que sean los exámenes de control de confianza, físicos y médicos los causantes de manifestarse, sino la falta de respuesta del Gobierno federal.











