El Auditor Certificado en Prevención de Lavado de Dinero, Carlos Méndez, advirtió que las empresas de seguros son vulnerables a que en ellas se comentan delitos financieros, que llegan a representar hasta un cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de todo el país.
Comentó que en este sector hay un riesgo considerable respecto al tema de lavado de dinero, porque los ejecutivos de seguros siguen creyendo que no se cometen estas irregularidades al no recibir dinero en efectivo; no obstante, precisó que una póliza puede ser pagada con cheques, efectivo o con giros.
“Creen que lavar dinero sólo se usa en los bancos, porque ellos siguen afirmando que no reciben esos recursos; sin embargo, en la historia contemporánea se tienen registrados ya varios casos en los cuales se han utilizado este tipo de empresas, para blanquear los capitales”, explicó.
Puntualizó que los Seguros de Vida se utilizan en algunas ocasiones para lavar dinero y este delito se divide en tres etapas: colocación, estratificación y la integración.
“La colocación”, detalló, se da con la adquisición de una póliza (generalmente de seguros de vida); puede ser una de gran valor o varias con diferentes montos, en ese momento se colocan los recursos.
Para el caso de la “estratificación”, explicó, se aplica cuando numerosas cuentas son abiertas para recibir el recurso de manera ilegal y el pago puede ser en efectivo o con cheques, para borrar el rastro del dinero.
En la tercera etapa, agregó el especialista, los fondos son mezclados con la economía legal para que se pierdan los rastros de la ilegalidad y de cómo se obtuvo el dinero.
El escenario clásico de lavado de dinero, según Méndez, se da cuando alguien compra una póliza a nombre de otra persona (presta nombres), ahí se puede designar como beneficiario a lavador del recurso económico.
Insistió que estas anomalías se están presentando con todos los tipos de seguros: de vida, siniestros o vehículos; incluso se puede hacer fraude mediante este método.
Insistió que estas irregularidades en el sector financiero se presentan muchas veces, porque los ejecutivos de venta no conocen a sus clientes, tampoco sus actividades o sus fuentes de ingresos.
Al cuestionar si en Chiapas es mayor el riesgo de lavar dinero en estas empresas por el retraso que hay en todos los rubros, Méndez consideró que este problema se da a nivel nacional.
Las sanciones para quienes cometan este delito financiero, mencionó, van desde pagos económicos hasta la cárcel con penas de cinco a 15 años de prisión, dependiendo cada caso.
Recomendó a quienes están al frente de dichas empresas a capacitar y profesionalizar al personal, para que no haya una “ceguera financiera” y se conozca no sólo la actividad económica del cliente, sino también la capacidad económica que tienen para analizar las pólizas que contratan.
Finalmente, puntualizó la corrupción que hay en el territorio nacional no ha permitido que se apliquen los castigos para evitar que estos ilícitos sigan vigentes; a veces, a los delitos solamente se les da “carpetazo”.












