Secuelas para toda la vida

"Rafael Espinosa * CP. Los danos físicos y sicológicos, principalmente, son las huellas que quedan registradas en las mujeres víctimas de maltrato por parte de su cónyuge, y danos emocionales que muchas veces las acompana durante toda la vida si no reciben tratamiento psiquiátrico.

El maltrato intrafamiliar es una problemática que se vive cotidianamente en el estado y prevalece enraizado, sobre todo, en aquellos lugares donde la vida se rige de acuerdo a las tradiciones y costumbres de las culturas étnicas.

Actualmente, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal recibe alrededor de 40 llamadas de auxilio de mujeres que son golpeadas por su pareja y se estima que, en promedio, tres de ellas proceden jurídicamente contra el infractor.

De las 37, 20 personas son acreedoras a un acta administrativa en la cárcel local en donde deben permanecer 72 horas, sin embargo, sus familiares o amigos pagan la multa (de 150 a 200 pesos) y son liberados antes de lo establecido.

El resto (17) se introduce a su hogar sin que la autoridad pueda detenerlo y en el peor de los casos, a la hora que el agresor es detenido la mujer se arrepiente de su denuncia y defiende a su pareja.

Jesús Magana Olivera, encargado interino de la Dirección de Seguridad Pública en la capital, reveló que este rubro representa el número más grande que se recibe todos los días, ""porque hay mucho chiapaneco golpeador"", dijo.

Lo lamentable del asunto -agregó- es que cuando llega el auxilio, las mujeres piden que no se aprehenda al marido. ""La dama defiende a su esposo, lo introduce a su casa y no podemos ingresar; por eso procuramos que el delito sea en flagrancia en la vía pública"", senaló.

Este fenómeno social es imposible que pase desapercibido, Elena Kramsky, coordinadora estatal de La Mujer y Punto, ha senalado que siete de cada diez hogares son víctimas de violencia intrafamiliar.

Esta versión no sólo es respaldada por Carmen Marín Levario, ex directora del Instituto de la Mujer, sino también por estadísticas a nivel nacional.

La gravedad de este fenómeno aumenta debido a la escasa cultura de la denuncia, los tediosos trámites burocráticos y el desconocimiento de sus derechos como mujer.

Deisy Castillo Cruz, actual directora de Instituto de la Mujer (Inmujer) en Chiapas, informó que persiste la falta de la cultura que puede obedecer a la amenaza por parte del agresor, por renunciar a lo que implica el proceso jurídico, o bien por la cultura y el círculo social en el que se desarrolló, entre otros.

En la mayoría de los casos, la mujer adopta la violencia familiar como un modelo ""normal"" de vida donde el hombre tiene ""razón"" de sus actos por solventar los gastos económicos, por ser el padre de familia, por su cultura, y por otros motivos que terminan convenciéndola, infirió Castillo Cruz.

Y es que la violencia ha sido y es utilizada como un instrumento de poder y dominio del fuerte frente al débil, su meta es ejercer control sobre la conducta del otro, bajo los objetivos de ""disciplinar"", ""educar"", ""hacer entrar en razón"", ""poner límites"", ""proteger"", ""tranquilizar"", etcétera.

La violencia intrafamiliar no se enfoca específicamente contra mujeres de escasos recursos económicos, ya que este fenómeno persiste en los diferentes extractos sociales y educativos.

En todas las clases sociales puede existir violencia intrafamiliar en sus diferentes facetas: física, verbal, sicológica, económica, laboral, sexual, entre otras, explicó la encargada del Inmujer.

La apatía en denunciar a veces se origina en las propias dependencias, ""lamentablemente la agraviada se topa con servidores públicos sin sensibilidad, que lejos de apoyarlas lo lastiman más al expresar: a lo mejor se lo merecía usted"".

""Hasta esos límites podemos llegar respecto a la discriminación de género en contra de la mujer"", agregó Castillo Cruz.

Con relación a la violencia intrafamiliar, el psicólogo Carlos Iram Culebro Sosa, argumentó que la autoestima de la mujer queda ""por los suelos"" y tiende a caer en adicciones como el alcoholismo e incluso la drogadicción con el objetivo de evadir la realidad.

En ese sentido dijo, ""la mujer y los integrantes de la familia deben acudir a consultas psiquiátricas, puesto que es necesario someterse a un tratamiento urgente de terapia de pareja"", aunque en este caso la cooperación del hombre es ínfima.

Respecto a los hijos que son testigos de la violencia intrafamiliar, las estadísticas reflejan que el menor, ajeno a los golpes físicos, también se ve afectado en su educación, salud y moralmente, y en la etapa adulta tiende a repetir las actitudes violentas cuando viva en pareja si no se atiende mediante tratamiento, consideró Cultero Sosa.

Lo peor del asunto es que la madre al ser víctima, ""a veces descarga su impotencia contra su hijo, sino es que éste también es golpeado físicamente por el padre"", acotó Deisy Castillo.

Sin embargo -ahondó- después de la tempestad ""viene la calma"" que es un círculo vicioso muy común en la población, etapa denominada ""Luna de Miel"" o reconciliación, donde el hombre se arrepiente de sus actos y la mujer lo perdona; después de un tiempo se repiten las tragedias.

Los entrevistados coinciden en que este problema inicia con un simple pellizco, jalones de cabello, y si dejan que se prolongue, se suman los golpes, patadas, hasta llegar, lamentablemente, al homicidio.

Cabe senalar que conforme a estadísticas hechas a nivel nacional en este rubro, la violencia física es la causa del 25 por ciento de todos los intentos de suicidio realizados por la mujer.

El 50 por ciento de los hogares padece de alguna forma de violencia. De acuerdo a la proyección estadística, la violencia intrafamiliar se irá incrementando con el paso del tiempo si no hacemos algo para detenerla. Cuando la víctima solicita ayuda generalmente la situación ya es muy seria.

Mientras que la Secretaría de Seguridad Pública en Tuxtla Gutiérrez, recibe 40 llamados de auxilios diariamente, el Instituto de la Mujer contempla unas 20 denuncias al mes, reflejo de la falta de la cultura de la denuncia.

El comandante Jesús Magana de la Policía local, informó que el mayor número de hombres golpeadores son personas que se encuentran en estado de ebriedad, aunque no quedan exentos los sobrios.

La encargada del Inmujer, lamentó que la gravedad del asunto se ha extendido durante el noviazgo, donde la novia confunde la intención del hombre demasiado celoso; ""ella piensa: está pendiente, se preocupa por mí, pero en realidad quiere mantener el dominio en la pareja"", entonces es necesario prevenir a la mujer de la violencia que puede llegar a sufrir en el futuro.

A nivel estatal, en las comunidades indígenas las mujeres son violentadas y marginadas por dos razones: una por ser mujer y otra por ser indígena, expresó.

Cabe senalar que hace unas semanas el Senado de la República aprobó la ""Ley de acceso de las mujeres a una vida libre sin violencia"", que tipifica como delito penal la violencia en cualquiera de sus manifestaciones psicológica, física, patrimonial, económica y sexual, en contra de éstas.

Es por ello que Deisy Castillo, puntualizó, ""tenemos que llevar a cabo estrategias, actividades y políticas públicas de una manera transversal en los diferentes sistemas económico, laboral y político, para que las mujeres puedan saber cuáles son sus derechos"", comentó Castillo Cruz.

Y recomendó a las mujeres que ""luchen y se acerquen a las instancias correspondientes, se defiendan y se asesoren en el proceso jurídico y no dejarlas solas con este problema social"".

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