Simulacros funcionan; los temblores no se anticipan

Simulacros funcionan; los temblores no se anticipan

Tomando como base que en la actualidad no existen herramientas tecnológicas que permitan detectar con anticipación la llegada de un sismo, realizar simulacros sí funciona debido a que es una de las formas para conocer los protocolos que se deben seguir durante y después de un movimiento telúrico, puntualizó Silvia Ramos Hernández, coordinadora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico del Instituto de Investigación y Gestión de Riesgos y Cambio Climático en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Los números que arroja el Servicio Sismológico Nacional (SSN) muestran que en el tiempo que tienen de análisis de los temblores (1990-2022), es el 2018 el año que se ha ubicado en el primer lugar en relación a la actividad sísmica; en ese momento se confirmaron 30 mil 497 movimientos telúricos; de ese número, dos se ubicaron en magnitudes que oscilaron entre 6 y 6.9 y uno más de entre 7 y 7.9.

La especialista en temas de sismicidad, Ramos Hernández, recordó que un simulacro es una situación hipotética -que se puede dar en cualquier rubro- y que busca generar conciencia sobre la vulnerabilidad que puede existir en alguna región o estado.

Además, explicó, se trata de una actividad que se impulsa desde las áreas educativas u oficinas gubernamentales, a fin de promover una cultura de prevención. Hacer estas actividades, consideró, ayuda a la sociedad a conocer qué pasos se hacen bien ante un eventual escenario de sismo y qué aspectos se tienen que mejorar.

Chiapas y la tragedia

El suceso más reciente que vivió la entidad ocurrió el pasado 7 de septiembre de 2017. En aquel año el movimiento telúrico (que superó 8 grados de magnitud) provocó afectaciones en más de 46 mil 500 casas que estaban distribuidas en más de 90 municipios.

El propio SNN (minutos después del terremoto) informó que su epicentro ocurrió a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan y fue casi a media noche (11:49 pm). Adicional a las viviendas que reportaron daños parciales o totales, las autoridades también documentaron afectaciones en 119 inmuebles que estaban catalogados como patrimonios culturales, sumado a los edificios del sector salud y las más de tres mil escuelas.

Lo ocurrido en febrero

El Servicio Sismológico Nacional, en su apartado Resumen Mensual, puntualizó que de los dos mil 252 temblores que se registraron en el segundo mes del año, el más fuerte ocurrió fuera del territorio nacional, fue de 6.2 de magnitud pero se sintió de forma importante en algunas zonas del estado.

“El evento de mayor magnitud con epicentro en territorio nacional fue de magnitud 5.0 y ocurrió el día 2 de febrero a las 05:42 horas. Su epicentro se localizó en la costa del estado de Chiapas, a 159 km al suroeste de Mapastepec”, puntualiza la información.

Los sismos más importantes que se han presentado en Chiapas a lo largo del año, han oscilado entre 4.5 y 6.2 de magnitud, fueron 14. Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec y Ciudad Hidalgo han sido los epicentros.

Para Ramos Hernández es indispensable no sólo que haya más simulacros al año, también que las actividades preventivas se generen desde las instituciones educativas, tomando en cuenta que Chiapas es un estado vulnerable al impacto de los movimientos telúricos y son pocos los segundos que se tienen para hacer la diferencia entre sobrevivir o que ocurra una desgracia.