PUBLICADO 26 DE ENERO DEL 2003Fredy Martín / CPLa Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CNAM) comunicó a los padres de los 32 bebés que fallecieron en el Hospital Regional, que sí atenderán el caso a fin de dormir controversias entre los médicos de la Secretaría de Salud que trabajan en ese nosocomio y los deudos, “a través de la conciliación y arbitraje”.
En tanto, aumentó a nueve el número de bebés que permanecen internados en el área de “cuidados intensivos” del nosocomio, pero uno de ellos ya fue dado de alta en las recientes horas, informaron fuentes médicas.
La Comisión Nacional de Arbitraje Médico envió la comunicación 62/ 2003, donde aclara que esta instancia que no sustituye a las dependencias jurisdiccionales, “ni tiene atribuciones para sancionar”.
Por tal motivo pide a Alicia Anzures, una de las madres que perdió su bebé en el Hospital, que se ponga en comunicación con el médico Alejandro Castañeda del Toro y Margarita Rivera Sánchez, para que se le “brinde la información debida respecto del asunto planteado”.
Para esto, la Comisión proporciona a los padres de familia el número de teléfono gratuito, “a fin de que reciban de viva voz la orientación inherente al caso específico”.
Los padres de familia lamentaron que la Comisión no se inmiscuya en las investigaciones para conocer las causas de los bebés muertos y solo medie entre ellos y las autoridades de la Secretaría de Salud.
José Pérez Curil, representante de los padres de familia, dijo que se siente desilusionados con ese organismo descentralizado de la Secretaría de Salud. “Tal vez no entendieron que no estamos denunciando a ni un médico, solo queremos una investigación seria, responsable y sin compromisos”.
Los padres de familia, mandaron a la Comisión un reporte de cada uno de los casos, donde incluso no piden sancionar a ninguno de los médicos, solo exigen que se esclarezca cómo, el porqué murieron los niños entre diciembre y enero.
Pérez Curiel insistió que optaron por pedir la intervención de la Comisión, por las dudas que hay de la investigación que se ha realizado en torno al asunto, una de ellas, fue la de la Organización Panamericana de Salud (OPS), que “dejó mucho que desear”.
Por esto, en próximos días los padres de familia enviarían un segundo documento donde insistirán a la Comisión que se involucre a las investigación, aunque alegue que su papel es solo para dirimir controversias entre médicos y los pacientes. Médicos del nosocomio aseguraron que ocho de los niños que permanecen en el área de “cuidados intensivos”, al darle de alta a un menor.
Uno de los ocho bebés internados es la hija de Antonia Guillén Lara, quien nació el pasado siete de enero de 2.400 kilogramos de peso. La bebé prematuro presentaba fiebre y problemas respiratorios, por los que los médicos decidieron mantenerla en constante vigilancia.
Guillén Lara dijo que desde el siete permanece al tanto de la salud de su bebé, en espera de su recuperación.
“Un doctor dijo que mi hijita ya va mejorcita. Ya está tomando su leche”, expuso Guillén Lara, madre de tres niños.
“Ahí va saliendo adelante mi hijita. No la he dejado ni un día”, aseguró un día, que bautizará a su niña con el nombre de Arlet Berenice.












