En Chiapas se trabaja en una campaña denominada Soy Donador de Órganos, a través de las 52 delegaciones de Tránsito, en la que de manera voluntaria, automovilistas y motociclistas son concientizados sobre la importancia de la donación de órganos.
Según datos nacionales de la Secretaría de Salud, México es uno de los países con el menor índice de donación de órganos y tejidos en Latinoamérica, sin embargo, el número de mexicanos que esperan un trasplante para salvar su vida crece cada vez más.
Actualmente, alrededor de 19 mil 239 personas esperan un órgano o tejido; mientras, la tasa anual de donantes es de solo 3.6 por cada millón de habitantes.
Los órganos que pueden ser trasplantados son los sólidos (riñón, hígado, corazón, páncreas y pulmón) o tejidos (médula ósea, hueso, piel, córneas y vasos sanguíneos).
Para ser donador es necesario ser mayor de 18 años, llenar la credencial de donación voluntaria especificando los órganos y tejidos que desea donar, y en el caso de fallecimiento de un menor, es facultad de los padres el tomar la decisión de donar sus órganos.
Con la donación integral de un cuerpo se pueden salvar hasta ocho vidas, por ello, en el estado con esa iniciativa se avanza en la sensibilización y construcción de una nueva cultura entre la población chiapaneca.
La Ley General de Salud establece que todos los ciudadanos mexicanos son donadores de órganos (donador tácito). Sin embargo, la ley también reconoce el derecho de un ciudadano a no serlo. No todas las personas que fallecen pueden ser donadoras de órganos; se requiere una evaluación médica de las condiciones del cuerpo y de cada órgano en específico.
En la mayoría de los casos, un trasplante es la única opción para corregir una falla y por supuesto de conservar la vida de una persona.
Pueden ser donadores en vida personas entre 18 y 60 años, aunque han existido donadores de más de 60 años que se encontraron en buen estado de salud y fueron aceptados, en este caso se debe tener un parentesco por consanguinidad, civil o afinidad.
Después de la muerte se consideran a personas de entre 2 meses a 90 años de edad, pero va a depender de la valorización de los médicos, si existen tejidos u órganos sanos.












