Como resultado del incremento en los precios de la harina, el gas y la gasolina, se registró un ajuste en el costo por kilogramo de tortilla, el cual puede alcanzar hasta los 16 pesos en el mercado, sostuvo el presidente del Grupo de Industriales de la Tortilla “Somos Chiapas”, José Ramón Salazar Ballinas.
Explicó el dirigente que el pasado 1 de junio hubo un incremento en el precio de la harina, el tercero en menos de un año, ya que el primero se dio en octubre del 2015 cuando el precio se elevó 400 pesos por tonelada, el segundo en enero de este año, cuando aumentó otros 400 pesos y el último hace un mes cuando se registró un nuevo incremento de 400 pesos.
Un aumento, dijo, de mil 200 pesos en menos de un año, lo que originó que el último incremento disparara el precio del kilogramo del producto de 13 y 14 pesos a 15 y 16 pesos.
Comentó que el precio más alto oscila entre los 15 y 16 pesos, pero aún es posible encontrado en 11 y 12 pesos el kilogramo, ya que los costos varían según la ubicación de las tortillerías. Los expendios que se localizan en la periferia de la ciudad venden a más bajo costo el producto debido a que pagan menos renta, además de que tienen que competir con los vendedores ambulantes, mientras que los negocios que se ubican en el Centro, Terán, San José Terán y Plan de Ayala la comercializan en 15 y 16 pesos.
Salazar Ballinas indicó que los incrementos en los precios del gas y la gasolina, también han influido en el aumento en el precio de la tortilla, aun cuando el Gobierno Federal había anunciado que no habrían tales incrementos. El conflicto magisterial también se ha convertido en otro factor para que el precio se disparara, ya que este sector es un motor importante de la economía que al no cobrar sus sueldos la demanda del producto sufre un descenso.
Señaló que los bloqueos carreteros también están afectando a la industria de la masa y la tortilla, ya que estos ocasionan demoras en la entrega de la harina, pero lo más perjudicial es el decrecimiento del 13 por ciento que ha registrado el estado, y sobre todo, la proliferación de tiendas de conveniencia que no generan derrama económica local, su poder adquisitivo es alto y venden a precios más elevados, afectando de esta forma a las tiendas de abarrotes.
Por último, el presidente de los industriales de la tortilla comentó que en Chiapas se trabaja con harina y no con maíz nixtamalizado, debido a que se producen tortillas suaves y de mayor duración, pero ante el incremento en su precio y para no dañar más la economía familiar volverán a trabajar con maíz, que es más barato pero que por no tener conservadores como la maseca, las tortillas pierden suavidad en un tiempo de dos horas.












