En el marco del inicio del ciclo escolar 2020-2021, la titular de la Secretaría de Educación en Chiapas, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, presumió que más de 40 mil maestros en el estado se prepararon para el retorno a las clases de forma virtual y a distancia, a fin de atender a un millón 396 mil alumnos que se incorporan a las actividades académicas en la nueva normalidad, a consecuencia de la pandemia que generó el Covid-19.
Explicó que este lunes 24 de agosto se reiniciaron las clases bajo la misma modalidad en la que concluyó el ciclo escolar pasado, sin embargo, ahora se está privilegiando la salud y seguridad tanto de los pupilos como de los mismos profesores; el proyecto “Aprende en Casa II”, es con el que se trabajará estos meses en todo el país.
“Son los maestros y las maestras, los que en esta adversidad serán los verdaderos agentes de cambio; hoy más que nunca las niñas y los niños de Chiapas los necesitan, sobre todo, en aquellas regiones marginadas, donde estamos sabedores que no alcanza a llegar ni la tecnología, ni la información digitalizada”.
Sin embargo, la secretaria de Educación reconoció que la emergencia sanitaria puso en evidencia las carencias que tiene la entidad, acusó que estas deficiencias se deben al desinterés de administraciones pasadas y por la falta de políticas públicas que resolvieran las desigualdades.
Además, dijo, la pandemia del Covid-19 puso en evidencia la importancia que tiene un docente en el proceso enseñanza-aprendizaje, por lo que la presencia de los maestros es necesaria en un salón de clases, pero esas dinámicas se lograrán hasta que las condiciones sanitarias lo permitan.
Las estadísticas muestran que el Sistema Educativo de Chiapas se compone de una matrícula que supera un millón 390 mil alumnos en casi 20 mil instituciones y con más de 90 mil profesores; el ciclo escolar 2019-2020, fue interrumpido por la pandemia cuando ya se tenía un 70 por ciento de avance en los planes de estudio, sin embargo, las medidas de prevención provocaron que los alumnos regresaran a casa.
“Continuar aprendiendo en casa fue una práctica que no ensayamos, nos preparamos en pocos días, teniendo como prioridad establecer la comunicación entre maestros y alumnos para el nivel medio y superior; para el nivel básico, la prioridad fue establecer comunicación con los padres de familia”, complementó.
Finalmente, Domínguez Ochoa comentó que en las zonas más marginadas de Chiapas, la creatividad de los profesores y maestras darán respuesta a las demandas más sentidas que tiene la educación básica y, ese escenario, es el que representa un reto para que los docentes confirmen que son agentes de cambio.












