En búsqueda de fortalecer alianzas estratégicas entre los municipios fronterizos que cuentan con mayor afluencia de migrantes, se llevó a cabo el conversatorio “Desarrollo en la Frontera Sur, visión desde la Alianza para el Desarrollo Transfronterizo” con la participación de académicos de Guatemala y México.
La investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Rosario Martínez, subrayó que en los años ochenta la mayoría de la población migrante eran hombres, debido a los conflictos armados en la región; para 2014 comenzaron a observar la presencia de niños sin acompañamiento y mujeres.
“El 2019 está considerado como el año de los más grandes éxodos de familias; y el 2020 tiene la peculiaridad de muchas personas con perfiles profesionales o pertenecientes a servicios públicos”, dijo.
Propuso que los municipios fronterizos deben fortalecer las oportunidades a los jóvenes, ya que es la población activa más eficiente y la que suele migrar y asentarse en estas ciudades. “Este flujo de jóvenes desatendido, puede convertirse en un problema a futuro”, consideró.
El investigador del Centro Universitario de Nor Occidente (Cunoroc), Asmar Sjhanny Figueroa Montt, se enfocó en precisar cuáles son las razones de las migraciones, por lo que sostuvo que son los modelos económicos y políticos los que se han colapsado, además de los pocos sistemas de protección social, generando aumentos en la pobreza y violación a los derechos humanos.
El académico de Huehuetenango sostuvo su preocupación por las regiones fronterizas donde se vive inseguridad, debido al tráfico de armas y narcotráfico, sobre todo en los municipios de La Trinitaria, Frontera Comalapa y Comitán, donde, aseguró, hay disputas por parte de grupos criminales.
Finalizó especificando que en su zona fronteriza hay menor flujo que en Tapachula, sin embargo, su realidad es diferente debido a que en la zona reciben a la población migrante expulsada por parte de los Estados Unidos.
Por último, el académico del Centro de Estudios para el Desarrollo Municipal y Políticas Públicas (Cedes) propuso la existencia de un cuerpo político comprometido y diverso en las zonas fronterizas, con el fin de entender las formas de desarrollo entre países.
“Tenemos idioma en común, gran capital humano y culturas muy parecidas, aspectos fundamentales para planes municipales de desarrollo”, concluyó.











