Óscar Farrera Sarmiento, director del Jardín Botánico “Dr. Faustino Miranda”, comentó que es necesario considerar proyectos que incentiven la creación de espacios verdes para la capital, ya que esto podría contrarrestar el avance de la urbanización.
Farrera Sarmiento complementó al decir que esta tarea también concierne a la ciudadanía, ya que puede aportar con la conservación de los espacios públicos cercanos o con la creación de huertos y jardines al interior de sus casas.
Joyyu Mayu, Parque Recreativo “Caña Hueca”, el Jardín Botánico y el Parque del Oriente, aunque son espacios de gran tamaño, resultan insuficientes para contrarrestar el avance del concreto y construcciones que se tiene para la capital chiapaneca, que ya alberga casi el millón de habitantes.
“La ciudad se ha ido pegando a otros municipios como Chiapa de Corzo, San Fernando y Berriozábal, por lo que es lógico pensar que la masa forestal se está reduciendo”, comentó.
Ante ello, Farrera Sarmiento indicó que una forma de apoyar a la conservación de la calidad del aire y el ecosistema en la capital, seria con la apropiación de espacios por parte de la ciudadanía, con trabajos en reforestación y cuidado de espacios verdes.
“Falta trabajar con las autoridades, pero también con nuestra misma ciudadanía; podemos realizar trabajos comunitarios en mejora de los espacios verdes”, dijo.
Al mismo tiempo, al interior del Jardín Botánico, Farrera Sarmiento explicó que se tiene un sitio específico y representativo de los huertos familiares zoques.
Dentro de este huerto, se encuentran más de 100 plantas ornamentales, maderables, frutales, alimenticios y para la creación de enceres domésticos, estas especies por cientos de años fueron aprovechadas por la cultura zoque.
“El sitio zoque tiene una amplia gama de especies, el cual triplican la cantidad si las comparamos con otros espacios en el norte del país”, consideró.
Una de las especies que describió fue el Almendú, utilizada de forma común en San Fernando, Ocozocoautla o Berriozábal, aunque su aspecto es de palmera, sirven para hacer somés y enrames tradicionales.
A su vez, la Espadaña también tiene un uso ceremonial durante las festividades de la Santa Cruz, en especial en la zona de Jiquipilas y Suchiapa.
Ante su aprovechamiento, estas dos especies se encuentran en riesgo de extinción, debido a que se han utilizado de forma masiva y poco se han sembrado.
Farrera Sarmiento dijo que la región Zoque es privilegiada, ya que se tienen varias extensiones de hectáreas con protección especial, lo que conserva a las especies, sin embargo, serán insuficientes si la ciudadanía no actúa.
Estos lugares son Reserva de la Biosfera “El Ocote”, las reservas estatales y municipales “Viva Allende”, “La Pera” y “La Selva Negra”; esta última de los pocos lugares donde aún se conserva el Quetzal.












