La Sección 7 del Sindicato-Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE) mantiene la postura de no regresar a las aulas hasta que las autoridades educativas locales y federales fortalezcan la infraestructura física de cada una de las escuelas del estado, porque la vacunación al personal educativo no es suficiente para mitigar riesgos a la salud pública.
José Luis Escobar Pérez, miembro del Comité Directivo de la Sección 7, comentó que no se niegan a volver a clases presenciales, solamente que lo harán hasta que las autoridades educativas asuman su responsabilidad, ya que muchos planteles en el estado carecen de infraestructura digna y segura.
La Sección 7 de la CNTE en Chiapas aglutina a alrededor de 57 mil maestros federales; la Sección 40 suma a casi 40 mil, de los cuales la mayoría respalda el posicionamiento de la primera. A nivel nacional también se suma el magisterio de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Ciudad de México.
Indicó que recientemente realizaron su Asamblea Estatal Permanente, en la que reiteraron esta postura que fue respaldada por los delegados y ha sido apoyada por los maestros de todo el estado, porque en muchos municipios hay escuelas en pésimas condiciones.
A más de un año de pandemia, ni las autoridades educativas locales ni federales han hecho gestiones para modificar las condiciones de sanidad en las escuelas.
En Chiapas el 40 % de los planteles educativos no cuenta con agua potable, tampoco han notificado la dotación de insumos sanitarios, queriendo que la escuela y los padres se hagan cargo.
Sumado a esto, rechazan que las autoridades quieran dejar a los padres y madres de familia la decisión y la responsabilidad de mandar a sus hijos a la escuela, a través de una carta responsiva, como una forma de deslindarse si el niño o adolescente se contagia de coronavirus, con el argumento de que es un regreso a clases voluntario.
Señaló que la mayoría de los padres y madres de familia respaldan la postura de los maestros, pues son pocos los que piden el regreso a las aulas. Las escuelas donde ya hay clases presenciales pertenecen al sistema estatal, con maestros de la Sección 40, que han sido amenazados con levantarles actas de abandono de trabajo.












