Para las personas que padecen enfermedades crónico-degenerativas en Chiapas, lo que representa una baja defensa del sistema inmunológico, aplicarse la vacuna contra la covid-19 puede ser la diferencia entre vivir (y pasar la enfermedad sin síntomas graves) o morir a consecuencia del virus, puntualizó Carlos Álvarez Álvarez, coordinador médico en la clínica número 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En entrevista, enfatizó que este grupo de personas debe entender dos factores. El primero es que los índices de mortalidad registraron los más altos números en aquellos grupos que padecían alguna comorbilidad.
El segundo punto es que los casos más graves también aparecieron en quienes tenían hipertensión, diabetes y obesidad.
“Viendo las estadísticas, estas personas son las que más frecuentemente se están contagiando y están llegando a un covid-19 grave o hasta fallecer, por lo que deben estar protegidas con el biológico”, remarcó.
Cuando una persona presenta alguna comorbilidad debe de entender que su salud está comprometida por la misma enfermedad de base, es decir, estos padecimientos disminuyen las defensas, debido a que cuando entra el virus el sistema inmunológico está por debajo de sus niveles óptimos y, por lo tanto, puede tener más complicaciones cuando se enferma.
“Es bastante notorio: en una persona no vacunada, es más fácil que pueda llegar a presentar un covid-19 grave a una que se encuentra inmunizada con cualquier vacuna autorizada por la OMS”, explicó el doctor.
Álvarez Álvarez puntualizó que la aplicación de los biológicos ha generado un impacto positivo, de hecho, las tres clínicas de atención familiar que tiene el IMSS en Tuxtla Gutiérrez cuentan con una cantidad de dosis considerables (Pfizer) que se están aplicando a mayores de 18 años y mujeres embarazadas.
Que las personas hayan observado que un familiar, primo o amigo se enfermó del virus, opinó el coordinador, ayudó a que un porcentaje considerable de la población acudiera a los macrocentros a recibir los biológicos, los cuales son seguros y las reacciones hasta ahora han sido tolerables.
Las cifras que tiene el IMSS muestran que en la actualidad son los adultos mayores quienes presentan las prevalencias más altas en las comorbilidades; no obstante, en la última década se han encontrado casos donde jóvenes de 20 años muestran un descontrol total en su glucosa.
La institución, como un tema preventivo, mantiene activos siete módulos de atención para revisar a los pacientes y buscar posibles casos de diabetes, hipertensión y colesterol elevado.
Si encuentran alguna anomalía, el paciente es enviado con su médico familiar para que reciba los tratamientos adecuados.












