Varias escuelas robadas no han sido atendidas

Desde marzo del 2020 y gran parte del 2021 en que no hubo actividad presencial en las escuelas, se registraron varios robos de equipo de cómputo, fotocopiadoras, herramientas y otros objetos, debido a que en varios planteles las directivas no tenían recursos para pagar vigilancia, las cuales se obtienen de las cuotas que aportan los padres de familia.

José Luis Zúñiga Basilio, representante de la Asamblea Estatal Democrática de la Sección 40 del Sindicato-Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), comentó en su momento que habían recibido reportes de escuelas vandalizadas y robadas en Palenque, Tila, Yajalón, Ocosingo y otros municipios.

En la mayoría lo que robaban era equipo de cómputo, mobiliario, protecciones de ventanas, fotocopiadoras, herramientas, electrodomésticos de las cocinas y otros objetos. Todos los casos se denunciaron ante las instancias competentes en su momento.

Entrevistado recientemente sobre el asunto, una vez que reiniciaron las clases después de las vacaciones de invierno, el docente aseguró que las autoridades se han deslindado para atender el asunto diciendo que es una responsabilidad de la comunidad escolar de cada plantel.

De acuerdo al maestro, en efecto así es, ya que en un periodo de vacaciones o receso escolar, el comité y los padres de familia en general son responsables del plantel, sin embargo, cuando ocurren siniestros como un robo, que no siempre se pueden prevenir o impedir, son las autoridades quienes deben hacerse responsables.

Mencionó que el argumento hasta ahora es que se repondrá lo que se haya perdido cuando se abran las convocatorias de los programas de apoyo educativo. Ya se hizo una campaña de donación para planteles de telesecundaria, pero la desventaja para muchos es que en comunidades, como donde él mismo da clases, no tienen energía eléctrica permanente.

“En realidad no se atiende de fondo las necesidades de cada escuela, sobre todo en las comunidades más apartadas, únicamente son paliativos, como dicen los propios programas que se denominan programas compensatorios, que nada más compensan las necesidades superficiales y nada de infraestructura, equipamiento y demás.”

Desde el año pasado, los medios de comunicación han documentado varios casos de saqueos en escuelas de diferentes niveles educativos, muchos de ellos con botines cuantiosos.

Por ejemplo, documentaron en Huixtla en abril del año pasado, que más de 10 planteles fueron robados desde que se suspendieron clases por la pandemia, y en varios de ellos, además de lo robado, causaron daños materiales.

Argumentaron que la causa principal es que el personal docente no llegaba a supervisar el estado de los planteles, sobre todo en zonas suburbanas, sumado a que hay poca vigilancia de las autoridades de seguridad pública.